La premisa se fundamenta en el análisis del economista francés Xavier Gabaix, quien sostiene que una OPA puede operar como una extracción de efectivo del mercado secundario. Esto ocurre cuando los inversores desinvierten en acciones de empresas en funcionamiento para adquirir títulos de nuevas que emergen en la bolsa. Según Gabaix, el capital retirado podrían no regresar al mercado de inmediato, y podría dirigirse, de manera temporal o permanente, a la tesorería de las recién cotizadas para impulsar su crecimiento, o terminar en manos de fundadores e inversores angelicales que deciden liquidar parte de sus participaciones.
Por consiguiente, el riesgo no está en la rentabilidad de las nuevas empresas, sino en el volumen de capital que captan del mercado, lo cual podría debilitar al resto de las compañías. Hulbert estima que SpaceX, OpenAI y Anthropic juntos podrían recaudar alrededor de 200.000 millones de dólares. Investigaciones de Gabaix y de su compañero Ralph Koijen sugieren que cada dólar que se retira del mercado bursátil estadounidense podría resultar en una disminución de hasta cinco dólares en el valor de capitalización total de este. A partir de esta relación, la captación de 200.000 millones podría conllevar una pérdida de casi un billón de dólares en la valoración del mercado. Aunque es una estimación, ayuda a entender la vulnerabilidad del mercado ante grandes emisiones de acciones.
Además, el factor psicológico juega un papel importante, tal como señala el economista estadounidense Malcolm Baker, quien ha observado que los períodos de elevado volumen de OPAs tienden a coincidir con etapas de optimismo inversor. En momentos de euforia, las rentabilidades posteriores suelen ser inferiores a la media. Baker cita ejemplos históricos de emisiones récord en Estados Unidos durante 1929 y 2000, justo antes de acontecimientos de significativa caída bursátil. Desde esta perspectiva, las grandes OPAs tienden a surgir cuando el apetito por el riesgo es elevado, lo que no garantiza una corrección inmediata, pero sí exige prestar atención a si el mercado está sobrevalorando expectativas de crecimiento futuro. Además, Hulbert se refiere a investigaciones de analistas de GMO, que indican que un aumento del 1% en el peso de las OPAs en relación con la capitalización total del mercado ha estado históricamente asociado a una caída de 7,5 puntos porcentuales en la rentabilidad del mercado durante el año siguiente. De esta manera, en el contexto actual, la combinación de SpaceX y las posibles OPAs de OpenAI y Anthropic podría implicar un incremento cercano al 5% en el valor total del mercado estadounidense, mientras que una extrapolación más arriesgada sugiere un potencial de caída de hasta el 40% en el año posterior.
Es importante señalar que estas son proyecciones y estimaciones que reflejan relaciones históricas entre grandes emisiones de acciones y rendimientos futuros. Esto no significa que haya una caída inminente del mercado, puesto que depende de la procedencia del capital destinado a estas OPAs. Es decir, si proviene de la venta de otras acciones, de inversores extranjeros, del mercado de bonos, o si se trata de nueva liquidez. A pesar de ello, el análisis de Hulbert plantea una advertencia para los inversores: una oleada de mega OPAs en el sector de IA y tecnología espacial podría indicar que el mercado está ingresando en una fase de sobrevalorización. SpaceX ha demostrado que incluso las narrativas más prometedoras pueden experimentar correcciones bruscas cuando las valoraciones reflejan expectativas exageradas. En este contexto, se reitera la importancia de ser selectivos al momento de realizar nuevas inversiones, ya que si la liquidez se concentra en algunas pocas OPAs de gran tamaño, las empresas ya cotizadas pueden enfrentar una presión de venta y el mercado podría tener menos capacidad para absorber decepciones relacionadas con beneficios, tasas de interés o crecimiento, según advierten los analistas.








