Esta propuesta se enmarca en un escenario de deterioro de la cartera de préstamos. En junio, la mora bancaria registró una leve disminución del 7,7% al 7,6% en relación al total de créditos otorgados al sector privado, aunque sigue siendo notablemente alta, especialmente entre las familias, donde la morosidad se mantuvo en un alarmante 12,8%.
“Ante el fuerte incremento de los niveles de irregularidad crediticia de las familias, Abappra presentó al Banco Central de la República Argentina una serie de propuestas orientadas a facilitar soluciones tempranas y sostenibles para las personas que atraviesan dificultades transitorias de pago, procurando al mismo tiempo preservar el acceso al crédito y la estabilidad del sistema financiero”, indicó el comunicado emitido por la entidad, que incluye a bancos como el Banco Ciudad y el Banco Provincia.
Entre las medidas sugeridas se contempla la posibilidad de implementar mecanismos regulatorios que permitan a las entidades flexibilidad en la clasificación de los deudores y en el registro contable de los saldos morosos. Según Abappra, dicha estrategia mejoraría las condiciones de refinanciación que los bancos pueden ofrecer a quienes están teniendo problemas para hacer frente a sus obligaciones. “Estos mecanismos ya han sido utilizados por la autoridad monetaria en otros contextos de estrés sistémico con buenos resultados”, añadió.
Otro aspecto destacado en la propuesta es la necesidad de establecer criterios homogéneos entre los diferentes proveedores de crédito en términos de evaluación de la capacidad de pago, información y transparencia. La medida busca dotar a las entidades de herramientas para identificar de manera anticipada a los clientes que comienzan a tener dificultades, permitiendo así ofrecer alternativas antes de que la situación se agrave y se convierta en un incumplimiento más severo.
“La propuesta no busca desconocer los riesgos ni promover soluciones universalizadas, sino favorecer un enfoque preventivo que permita distinguir situaciones transitorias, mejorar la información disponible y desarrollar herramientas que contribuyan a mantener relaciones crediticias saludables”, concluyó el organismo, manifestando su disposición a trabajar junto a las autoridades en la creación de mesas técnicas para abordar estos desafíos.
Desde el aumento de la mora a finales del año pasado, las familias han sido las más perjudicadas. En el segmento de los préstamos personales, la irregularidad creció del 15,9% en mayo al 16,3% en junio. Asimismo, un 12,6% de los argentinos no logró abonar ni siquiera el mínimo requerido de sus tarjetas de crédito, según datos proporcionados por el Banco Central.








