En una jornada mixta para los índices de Wall Street, los activos bursátiles argentinos experimentaron un repunte significativo este lunes, destacándose las fuertes ganancias en los títulos de los bancos que lideraron la tendencia positiva.
Este rebote en los precios no fue fortuito, ya que las cotizaciones habían estado en descenso durante las primeras tres semanas de agosto, acumulando una caída aproximada del 10 por ciento. Por esta razón, la recuperación -con incrementos de hasta un 8% en dólares- no sorprendió a los analistas del mercado.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzó un 2,8%, alcanzando los 2.995.129 puntos. En Wall Street, los ADR de Banco Supervielle incrementaron un 8,2%, seguidos por Banco Macro (+5,2%), Banco Francés (+5,1%) y Grupo Galicia (+4,8%).
“En el mercado local, los activos argentinos comenzaron la semana con una tendencia positiva. Esto fue impulsado por un rebote técnico tras las pérdidas sufridas en la primera parte del mes y un entorno externo más favorable para la deuda emergente, lo que permitió que los bonos soberanos en dólares continuaran las alzas del viernes”, comentó un especialista en estrategias de inversión. “Los títulos financieros destacaron en el avance, tanto en Buenos Aires como en Nueva York”, añadió.
Sin embargo, el riesgo país argentino experimentó un leve incremento este lunes, manteniéndose por encima de los 500 puntos básicos. Durante la mañana, llegó a tocar 499 puntos, con los bonos Bonares y Globales alcanzando un alza del 0,3% en promedio.
Con el aumento en el precio de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, sus tasas de retorno disminuyeron, lo cual no favoreció una baja en el riesgo país argentino, que finalmente cerró en 509 puntos básicos, con un incremento de dos unidades respecto al viernes.
Los principales índices de las bolsas neoyorquinas no definieron una tendencia clara al inicio de la semana: el Dow Jones de Industriales subió un 0,3%, mientras que el tecnológico Nasdaq descendió un 0,8%. Los bonos del Tesoro estadounidense a diez años cedieron tres puntos básicos, situándose en un 4,70% anual, lo que brinda una leve señal de alivio tanto para la deuda local como para la emergente.
Las expectativas en torno al balance trimestral de Nvidia, que se dará a conocer este miércoles 26, siguen siendo altas en los mercados internacionales. “Este es el momento que Wall Street espera cada trimestre desde que comenzó el auge de la inteligencia artificial: los resultados del segundo trimestre de Nvidia. Mientras sus competidores de Big Tech presentaron sus informes hace casi un mes, Nvidia finalmente compartirá los detalles de su último trimestre después del cierre del mercado el miércoles”, precisó un analista del sector.
En el ámbito judicial, un juicio contra Meta por su adicción a las redes sociales se reanudó el lunes en Oakland, California, tras la postergación de una audiencia anterior debido a la enfermedad de un miembro del jurado.
Por otro lado, el precio del petróleo crudo retrocedió más de un 2% este lunes. El barril de Brent del Mar del Norte para octubre cayó un 2,5%, alcanzando los USD 92,02, mientras que el crudo ligero de Texas también para octubre descendió un 2,3%, a USD 85,04.
Una especialista indicó: “A corto plazo, el mercado está atrapado entre la incertidumbre causada por las negociaciones sobre aranceles y la capacidad del Tesoro para controlar la curva de rendimientos de los bonos públicos. En los próximos días, la atención estará centrada en dos eventos de alta volatilidad: el informe de ganancias de Nvidia, que se considera un gran indicador del gasto en infraestructura de IA, y los datos de inflación PCE en Estados Unidos, junto con las conclusiones del simposio de Jackson Hole”.
En el mercado cambiario, el dólar mayorista subió once pesos, o un 0,7%, para cerrar a $1.510, marcando un máximo histórico para esta cotización, con un volumen de USD 535,8 millones operados en el segmento de contado. “En la última hora, el dólar comenzó a escalar y alcanzó un cierre máximo de $1.510, consolidándose como el valor más alto del mes y del año”, comentó un operador del mercado.
El tipo de cambio oficial amplió a 25 pesos, o un 1,7% el incremento en agosto, una tasa que se aproxima a la inflación mensual y a la tasa de interés en pesos. En 2025, la suba alcanza los 55 pesos, o un 3,8 por ciento.
El Banco Central estableció un límite para el régimen de bandas cambiarias en $1.871,95, por lo que el dólar mayorista se sitúa ahora a 361,95 pesos, o el 24% de ese límite aplicable a la flotación.
El tipo de cambio al público también mostró un ascenso: en el Banco Nación aumentó 15 pesos, o un 1%, cerrando en $1.530 para la venta, un récord nominal. El Banco Central informó que en las entidades financieras el dólar minorista tuvo un promedio de $1.527,33 para la venta y $1.475,74 para la compra. El dólar blue, en tanto, ascendió 10 pesos, o un 0,6%, alcanzando los 1.565 pesos.
La presión hacia el alza del dólar se hizo evidente también en las paridades financieras, donde el “contado con liquidación” superó los 1.600 pesos, cerrando a $1.602,94 (+0,4%), el nivel más alto desde el 21 de octubre, cuando alcanzó un récord de 1.610 pesos.
Los contratos de dólar futuro se negociaron también al alza, en un rango de 0,2% a 0,5%, con operaciones en pesos por el equivalente a USD 1.366,6 millones, según datos del mercado. Las posiciones más operadas, con vencimiento a fin de agosto, subieron seis pesos, o un 0,4%, a 1.514 pesos.
El Banco Central adquirió USD 11 millones en el mercado spot, equivalente al 2,1% de la oferta privada, mientras que las reservas internacionales brutas aumentaron en USD 121 millones, alcanzando un total de USD 50.776 millones, el nivel más alto desde el 6 de septiembre de 2019, gracias a un incremento del 0,6% en el precio del oro, ahora sobre USD 4.700 la onza.
“La licitación de esta semana será crucial para evaluar tanto la estrategia del Tesoro como el apetito del mercado por bonos a mayor plazo. En la última subasta, con vencimientos por solo $4,5 billones, el Tesoro ofreció únicamente instrumentos de corto plazo, mayormente con vencimiento en 2026, alineándose con su estrategia de reducir las presiones de refinanciamiento en torno a las elecciones del próximo año”, destacó un análisis del equipo de investigación de un grupo financiero.
“No obstante, los próximos vencimientos por $13,9 billones probablemente requerirán una oferta más amplia y podrían resultar en una renovación inferior al 100%. Sin embargo, nuestra perspectiva es que el único tipo de activo que podría atraer una demanda significativa más allá de 2027 es el bono dual TAMAR/dollar-linked”, concluyó el informe.








