La reciente mejora en la calificación de deuda de Argentina, realizada por la agencia Moody’s, ha provocado una respuesta positiva en los mercados. Este miércoles, el riesgo país mostró una caída, mientras que las acciones argentinas en Wall Street experimentaron un aumento de hasta un 4%.
El indicador elaborado por JP Morgan se situó en 410 puntos básicos, alcanzando incluso los 405, el nivel más bajo desde el 7 de julio pasado.
La decisión de Moody’s se suma a las mejoras previas de Fitch Ratings y S&P Global Ratings, realizadas en los meses de mayo y junio, respectivamente.
Este cambio representa un giro significativo en la percepción del riesgo soberano y sugiere la posibilidad de una eventual normalización en el financiamiento externo.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mostraban resultados positivos, destacándose los papeles del Banco Supervielle con un incremento del 4,8%, Tenaris con un 2,9% y Ternium con un 2,5%.
En el mercado cambiario, el dólar oficial se comercializaba a 1500 pesos en el Banco Nación. Por su parte, el dólar MEP se negociaba a 1508,16 y el contado con liquidación (CCL) a 1566,69.
Moody’s ha elevado la calificación de riesgo crediticio a largo plazo (IDR) de Argentina, tanto en moneda extranjera como local, pasando de “Caa1” a “B3”, además de cambiar su perspectiva de estable a positiva.
Desde Moody’s indicaron: “La suba refleja nuestra evaluación de que el riesgo de default de la Argentina ha disminuido de manera material, a medida que la estabilización macroeconómica avanzó más allá de la fase inicial de ajuste hacia una mejora más duradera de los fundamentos crediticios”.
La noticia fue recibida con entusiasmo por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el viceministro, José Luis Daza, quienes destacaron que, por primera vez en más de diez años, las tres principales agencias internacionales coinciden en la calificación B-.








