“El informe mensual del USDA, publicado el 12 de mayo de 2026, proyecta que la producción argentina de girasol escalará hasta los 8 millones de toneladas en la próxima campaña. Este incremento representa una suba del 14,2% interanual, consolidando al país como un actor clave frente al aumento de la demanda global”, dijo Asagir.
En rigor, la campaña pasada para el girasol fue sobresaliente. Según el organismo norteamericano, se produjeron siete millones de toneladas en el último ciclo y la previsión ahora para el siguiente son los 8 millones de toneladas mencionadas.
De acuerdo con datos de Jorge Ingaramo, consultor, a partir del USDA, la producción de girasol en el mundo subirá un 12,9%, hasta alcanzar 61,78 millones de toneladas (era 54,74 millones en la campaña anterior; fue 53,01 millones en 2024/25 y su récord en 2021/22 alcanzó a 56,86 millones). Estaría, de acuerdo con el experto, un 8,7% por encima del récord.
La producción de girasol de Ucrania pasará de 11 a 13,5 millones de toneladas, con un incremento del 22,7% interanual. Para Rusia, crecerá a 19,2 millones de toneladas, con un 12,9% de mejora en relación a la campaña anterior. En la Unión Europea la producción subirá de 8,65 a 9,9 millones de toneladas, un 14,4% más, según el análisis.
Para La Argentina, como se dijo, la producción crecería de 7 a 8 millones de toneladas en la campaña 2026-2027, es decir un 14,2% extra.
Si se ven los datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, para esta entidad la cosecha pasada en tanto se ubicó en 6,6 millones de toneladas. Y la siembra marcó un máximo histórico con 2,85 millones de hectáreas.
El cultivo el último ciclo tuvo un rinde promedio nacional de 23,6 qq/ha, con picos históricos en regiones como el NEA, el sur de Córdoba, sudoeste de Buenos Aires y el sur de La Pampa.
“Según el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), el complejo exportó US$1004,5 en el primer trimestre de 2026, lo que representa un impactante crecimiento interanual del 195,5%“, indicó Asagir. Otro dato relevante es que en marzo pasado se registró un récord de molienda de 565.000 toneladas, acumulando en el primer trimestre un crushing de 1,252 millones de toneladas.








