La relación entre Argentina y Brasil, su principal socio comercial, atraviesa un momento particular. En el contexto de un proceso electoral, Brasil ha manifestado preocupación por la intervención política del presidente Javier Milei, lo que ha tensionado los lazos diplomáticos y llevado a una visita de diputados en misión diplomática. No obstante, los cambios son evidentes también en el ámbito comercial.
Recientemente, se informó que el déficit comercial con Brasil se situó en 380 millones de dólares en agosto de este año, lo que representa una disminución del 38% en comparación con los 613 millones de dólares registrados en agosto de 2022. Esta reducción se traduce en 233 millones de dólares, atribuible principalmente a una caída en las importaciones que alcanzaron los 1.479 millones de dólares, implicando un descenso del 10% interanual, según datos de la consultora Abeceb.
En julio, la caída interanual había sido aún más pronunciada, con un 53,1% de reducción en el déficit, que llegó a 262 millones de dólares. Esto se debió a un incremento del 4,6% en las exportaciones, alcanzando 1.153 millones de dólares, mientras que las importaciones se contrajeron a 1.416 millones de dólares. A pesar de estos cambios, Brasil sigue siendo el principal socio comercial de Argentina, concentrando alrededor del 14% de las exportaciones argentinas y el 23% de las importaciones.
El sector automotriz fue fundamental para explicar este desempeño positivo de Argentina. Según el análisis de Abeceb, las importaciones de vehículos para el transporte de pasajeros, mercancías y autopartes totalizaron 554 millones de dólares, lo que representa una disminución de 176 millones de dólares en comparación con el año anterior, cuando alcanzaron 730 millones de dólares.
Las importaciones de vehículos de pasajeros sufrieron una caída del 25,6%, alcanzando un valor de 267,4 millones de dólares, cifra similar a la registrada en autopartes, que también tuvo una caída del 25,5%. A su vez, el aumento en la patentización de vehículos en Brasil contribuyó a la disminución de las ventas externas, aunque se observó un aumento del 44,3% en las exportaciones argentinas de pick ups medianas, dirigidas al transporte de mercancías y usos especiales.
El descenso en la compra de automóviles brasileños fue parcialmente compensado por un aumento en las importaciones de energía eléctrica, carne bovina, productos químicos, mineral de hierro y fertilizantes.








