El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, ha asegurado su intención de eliminar el impuesto sobre los Ingresos Brutos que afecta a la industria. Esta iniciativa fue comunicada al presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini, durante una reunión en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA).
Fuentes vinculadas a la gobernación confirmaron que se enviará un proyecto a la Legislatura provincial para su consideración. “Entre hoy y mañana vamos a estar haciendo el anuncio”, afirmaron.
La eliminación del impuesto es uno de los pedidos centrales de la UIA, que busca alivianar la carga fiscal que enfrentan las empresas del sector. Siendo un tributo provincial, cada jurisdicción tiene la facultad de decidir qué actividades son gravadas, así como las alícuotas a aplicar y cuáles quedan exentas.
Desde la UIA se destacó que “el gobernador tiene una visión productivista y entiende la importancia de la industria para generar empleo directo, indirecto (proveedores) e inducido (gastronomía, hotelería, traslados y servicios varios)”.
Uno de los principales cuestionamientos al impuesto es su naturaleza de efecto cascada. Dado que se aplica en todas las etapas de la cadena productiva, el gravamen se acumula durante la producción y la comercialización, lo que incrementa el costo final de los productos y servicios.
Un empresario industrial de la región celebró la propuesta, aunque señaló que su impacto podría ser limitado: “Si tenés un negocio que vende solamente en el ámbito local, es una ganancia del 100%”.
El empresario advirtió que las jurisdicciones restantes continuarán recibiendo el impuesto, lo que significa que las empresas industriales con ventas a nivel nacional y que tributan bajo el Convenio Multilateral seguirán afrontando el costo. “El tema debería ser que todos los distritos sigan el ejemplo de la iniciativa de Jalil”, remarcó.
El proyecto en discusión prevé que la exención se aplique a toda la industria. Se explicó que distintos rubros ya disponen de beneficios impositivos, y la intención es consolidarlos en una única ley.
Esta decisión forma parte de un compromiso asumido por la provincia con el Gobierno nacional. En ese sentido, el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el gobernador Jalil firmaron un acuerdo para facilitar una reducción impositiva mediante la creación de una nueva Zona Franca en Tinogasta.
De acuerdo con información oficial, la zona franca, de carácter mixto (industrial y comercial), buscará fortalecer las cadenas de valor vinculadas a la minería, la agroindustria, el comercio exterior, así como también la integración bioceánica. Además, tiene como fin atraer nuevas inversiones y fomentar la generación de empleo de calidad. Su implementación dependerá de la aprobación de la Legislatura de Catamarca.
En agosto, la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) también propuso al Gobierno provincial reducir el impuesto sobre Ingresos Brutos. La entidad alertó que la presión tributaria efectiva sobre el valor agregado industrial es del 4,7% en Buenos Aires, comparado con el 3,5% en Córdoba y el 3,6% en Santa Fe.
La UIPBA argumentó que la industria representa el 14% de la recaudación provincial generada por este impuesto, y sugirió eliminarlo para micro y pequeñas industrias, lo que implicaría una pérdida equivalente al 1,3% de la recaudación total anual.
Además, propuso que las medianas empresas alcancen una tasa del 0% en un plazo de tres años mediante una reducción anual de 0,5 puntos porcentuales, mientras que para las grandes empresas se plantea una disminución de 0,3 puntos anuales durante cinco años.
Por último, los industriales bonaerenses pidieron que se actualice el Mínimo No Imponible (MNI) de $ 1800 millones a $ 3200 millones.








