En el cierre de otro año, las empresas argentinas comienzan a elaborar sus presupuestos para el periodo venidero. Sin embargo, la planificación para 2027 presenta particularidades: coexisten una macroeconomía que se considera corregida y estable, junto a una economía real que se manifiesta en dos ritmos diferentes. Mientras una parte del tejido productivo avanza gracias a la inversión, un significativo número de familias enfrenta dificultades para equilibrar sus gastos mensuales.
“Ya la preocupación no es el dólar, o si va a haber dólares o si va a subir el tipo de cambio. Hoy la preocupación es ser competitivo, ser productivo. Ahi hay que mirar variables que son de la empresa, no solamente del entorno”, resumió Mariana Camino, presidenta y CEO de Abeceb, en una reciente intervención.
Según Camino, la planificación a la que se enfrentan las empresas combina certezas disímiles. Por un lado, la estabilización macroeconómica y la corrección de distorsiones son consideradas un hecho consumado. Por otro, persiste un alto riesgo comercial, con un amplio porcentaje de familias que no logra cumplir con sus obligaciones financieras mensuales.
“Ya no se cree que puede estar en riesgo la estabilidad macro, eso es un hecho. Pero también es un hecho que estamos a dos velocidades en la economía y que esas velocidades son de recuperación”, puntualizó la economista.
Esta dualidad en la realidad económica impone a las empresas a definir sus presupuestos de acuerdo al sector de actividad, la ubicación geográfica y el mercado específico en el que operan, en lugar de aplicar un criterio uniforme para toda la economía nacional.
Camino delineó una porción del entramado productivo vinculada a los sectores transables, que ya “hundió capital, paga salarios, genera cambios en la localidad donde suceden las inversiones”. Esta parte representa, según ella, entre el 20% y el 25% de la economía nacional, en gran medida impulsada por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la seguridad jurídica que este marco proporciona.
“Por qué invierten, porque están asociadas al RIGI o a la seguridad jurídica que les da el régimen, porque están asociadas a la idea de que no se deshace lo que hundiste. La inversión ya está”, detalló.
En el otro extremo se encuentra el resto del sistema económico, compuesto por familias que dependen de actividades más vulnerables. Esta disparidad, observó Camino, ya no permite hablar de “la gente” como un grupo homogéneo. “Creo que ya no podemos hablar más de la gente, porque hay dos grupos de gente. Entonces, depende con quién hablás, te va a llegar una realidad diferente”, sostuvo.
La líder de Abeceb afirmó que este proceso de inversión ha adquirido un carácter difícil de revertir, aún ante un posible cambio de administración política tras las elecciones de 2027. “Todo no es que es irreversible, pero sí es más difícil, o el costo de ir para atrás en todo lo que sucedió, en un eventual futuro gobierno, es mayor que el costo de continuarlo”, explicó.
Esta noción se resume en una frase clave que enmarca el análisis de Abeceb: “la macro corrigió más rápido que la micro”. Las empresas que perciben esta estabilidad son las mismas que sustenan las decisiones de inversión, mientras que una parte considerable del tejido productivo permanece expuesta a un contexto de mayor vulnerabilidad comercial.
Al considerar los indicadores que las compañías monitorizan para estructurar su presupuesto 2027, resalta el comercio exterior. La consultora proyecta un aumento del 5% en las exportaciones para el año próximo. “Va a seguir habiendo demanda para las empresas que exportan, sigue habiendo divisas para el Banco Central”, afirmó Camino.
Simultáneamente, se prevé un crecimiento de las importaciones del 5,7%, superando las ventas al exterior. “Van a entrar muchos más productos importados que tendrán que competir con los que producen en el país y ahí se genera la famosa tensión, desafío”, indicó Camino, aunque aclaró que este incremento también representa una señal de mayor actividad económica.
La economista resaltó que este año se alcanzó un récord de exportaciones en términos de balanza comercial y volumen, con el sector energético liderando este desempeño.








