La problemática de si Argentina requiere una devaluación para reactivar sectores rezagados de la economía sigue vigente, un tema que abordó el economista en una conversación reciente. Además, Rubinstein mencionó que las “decisiones de stock” del Gobierno son un inconveniente mayor que la posible dolarización de carteras, afirma que “el swap de China es un engaño; es una carta de buenas intenciones de negociar”.
Sobre su visión respecto a la cuestión cambiaria, que ya había expresado esta semana en redes sociales, afirmó: “El tema dólar es demasiado amplio. El Gobierno puede decir ‘nosotros no fijamos el tipo de cambio real, a lo sumo fijamos el nominal’, pero hay muchas políticas que lo llevan hacia un lado o hacia el otro”.
Rubinstein sostuvo que “lo que parece un tipo de cambio real estable no siempre es de equilibrio” y se mostró optimista sobre la posibilidad de que un tipo de cambio real sea favorable en circunstancias adecuadas. “Un dólar más alto favorecería la transición de pasar de una economía poco competitiva a una bien competitiva, a una economía que funcione”, detalló.
Esta transición, según él, demandará tiempo y el valor del dólar será fundamental. A ello agregó la necesidad de implementar programas específicos que incluyan seguros de desempleo, capacitación laboral, relocalización y creación de ciudades con infraestructura adecuada.
“Todos esos procesos de modernización pueden llevar mucho tiempo y un tipo de cambio más alto podría facilitar esa transición. Ese es mi análisis y el de muchos otros, aunque hay quienes creen que todo debe quedar a merced del mercado, dejando que las circunstancias decidan”, añadió.
Al respecto, advirtió que la falta de reactivación económica afecta la recaudación, lo que genera un funcionamiento ineficiente del sistema. “Con un tipo de cambio real más alto, Vaca Muerta y la minería seguirían funcionando bien, pero el resto de la economía podría mejorar claramente. Algunos dicen que Argentina se encarece porque está en auge, pero para mí, un tipo de cambio bajo no es señal de éxito, sino que refleja la inercia del Gobierno frente a un eventual movimiento que podría traducirse en una devaluación, lo que sería problemático en términos electorales”, explicó.
En relación al año electoral que se aproxima, donde la figura de Javier Milei busca un nuevo mandato, Rubinstein puntualizó sobre un desafío que él considera más crítico que la potencial dolarización: “Hoy el problema es leve, pero son las decisiones de stock. Hacia mediados del próximo año habría unos u$s 130.000 millones equivalentes en pesos. Si sucediera una corrida del 30% en las elecciones de 2025, se requerirían u$s 40.000 millones, y el Gobierno no tendría prácticamente nada, ya que las reservas netas están cerca de cero”, indicó.
Asimismo, respecto a los u$s 70.000 millones mencionados por el presidente Javier Milei, fue categórico: “Eso es cualquier cosa”. Para concluir, enfatizó que “el swap de China es un engaño; es una carta de buenas intenciones de negociar, no es dinero efectivo que puedas utilizar para detener una corrida.”








