El Banco Central (BCRA) finalizó septiembre con el saldo más bajo del año en cuanto a compras de dólares, pero aún así intensificó sus intervenciones durante los últimos cuatro días de negociación. Entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre, la entidad adquirió US$358 millones, lo que permitió la inyección de aproximadamente $545.000 millones al sistema económico. Algunas interpretaciones sugieren que este aumento de la oferta monetaria ha mitigado el alza en el costo del dinero en el mercado, aunque todavía no se ha reflejado en las tasas de interés bancarias.
La emisión de pesos en contrapartida por las compras de reservas es considerada favorable por las autoridades, que buscan ajustar su intervención oficial según la demanda de efectivo. Datos de Quantum Finanzas revelan que entre enero y julio, la base monetaria en pesos creció a un ritmo de $462.000 millones mensuales, siendo las adquisiciones de divisas del BCRA al sector privado el motor principal, alcanzando un promedio de $2,7 billones por mes, aunque gran parte de esos recursos fue absorbida por diferentes mecanismos.
La situación comenzó a cambiar entre agosto y septiembre, dado que las compras de reservas disminuyeron. Según PPI, la reciente entrada de divisas, con la correspondiente inyección de pesos, ayudó a contener el aumento de las tasas de interés hacia finales de mes.
Desde la consultora Outlier explicaron que, al final de septiembre, se observó un incremento en las tasas de interés en parte debido a la demanda de liquidez típica de ese periodo, cuando los pagos salariales generan un flujo de dinero desde las empresas hacia los individuos. Por ejemplo, la tasa de caución a un día, un tipo de préstamo a muy corto plazo utilizado en el mercado financiero, alcanzó el 28% el 30 de septiembre y luego cerró en 21,4% el viernes siguiente. Asimismo, se redujo el costo de los préstamos que los bancos aplican para colocar su exceso de liquidez.
A pesar de estas reducciones, las tasas bancarias aún no han experimentado un ajuste de manera uniforme. Según datos del BCRA, el costo de los adelantos en cuenta corriente para las empresas subió del 26,5% al 27,03% entre el 1 de septiembre y el 1 de octubre. En contraste, los préstamos personales mostraron una significativa caída, pasando del 64,8% al 61,6% en el mismo lapso.
La tasa Badlar, referente a plazos fijos de un millón de pesos en adelante, se mantuvo casi sin cambios, de 23,06% a 23,18% nominal anual en promedio entre los bancos privados. Sin embargo, los depósitos mayoristas evidenciaron un incremento, con la tasa Tamar promedio pasando del 23,8% al 24,4%.
La variación algo irregular de las tasas bancarias parece estar relacionada con la cautela de los agentes del mercado a la hora de validar la tendencia observada en los últimos días.
Se anticipa que la atención la próxima semana se centrará en verificar si la aceleración en las compras de dólares por parte del BCRA es sostenible, lo cual podría contribuir a estabilizar las expectativas. Además, se considera crucial el manejo de esta nueva liquidez y su repercusión sobre las tasas, las curvas en pesos y el tipo de cambio.








