Argentina dejó de ocupar el primer lugar del ranking de países con el Big Mac más caro del mundo en relación con los ingresos de su población y retrocedió posiciones en la medición internacional que analiza la valuación de las monedas frente al dólar.
Según la actualización de julio de 2026 del índice Big Mac elaborado con ajuste por PBI per cápita, el país se ubica en el puesto 14 entre las monedas consideradas más sobrevaluadas. En enero de este año se encontraba en la posición 13, mientras que a comienzos de 2025 había alcanzado el primer lugar del listado.
La variación refleja una mejora en la comparación internacional, aunque Argentina continúa dentro del grupo de países donde el precio de la hamburguesa resulta elevado en relación con el poder adquisitivo de sus habitantes. Bajo la medición ajustada, el peso argentino aparece sobrevaluado en un 19%, lo que indica que el valor del producto supera el nivel que correspondería según los ingresos promedio del país.
La medición presenta un resultado diferente cuando se utiliza el método tradicional del índice, que compara directamente el precio del Big Mac expresado en dólares al tipo de cambio vigente. En ese cálculo, la hamburguesa cuesta en Argentina u$s5,91, mientras que en Estados Unidos alcanza los u$s6,22, por lo que el peso argentino figura como subvaluado aproximadamente en un 5%.
La diferencia entre ambas mediciones se explica por la incorporación del PBI per cápita en la versión ajustada. Este criterio busca contemplar que en economías con menores ingresos los costos laborales suelen ser más bajos, una situación que puede influir en el precio final de los productos.
El índice Big Mac fue creado en 1986 y utiliza la teoría de la paridad del poder adquisitivo como referencia para analizar si una moneda se encuentra sobrevalorada o subvalorada. El concepto plantea que, en el largo plazo, los tipos de cambio deberían tender a equilibrarse para que una misma canasta de bienes tenga valores similares en distintos países.
En la clasificación ajustada por PBI per cápita, Uruguay aparece como la moneda más sobrevaluada, con un 77,4%, seguido por Colombia, con un 63,6%. Ambos países se ubican por encima de Suiza debido a la combinación entre precios elevados en dólares y el costo del producto en relación con los ingresos de sus poblaciones.
Dentro de América Latina, la medición tradicional muestra que algunas monedas presentan valores inferiores frente al dólar. Entre ellas se encuentran el peso chileno, con una subvaluación del 13,1%; el sol peruano, con un 19,7%; y el real brasileño, con un 24,4%.
En sentido contrario, el peso colombiano aparece como la moneda más encarecida de la región bajo este cálculo, con una sobrevaluación del 28,7%, mientras que el peso mexicano se ubica prácticamente alineado con el dólar, con una diferencia del 0,8%.
Si se compara únicamente el precio en dólares, Argentina registra un valor similar al de Australia: el Big Mac cuesta u$s5,91 en el mercado argentino frente a u$s5,95 en el país oceánico. En el extremo más alto del ranking se encuentra Suiza, donde la hamburguesa alcanza aproximadamente los u$s9,04.








