El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, busca detener la privatización del sector nuclear impulsada por el gobierno de Javier Milei, con la licitación del 44% de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) prevista para fin de año. Esta empresa gestiona las tres centrales nucleares del país: Atucha I, Atucha II y Embalse.
Durante un evento en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno de La Plata, el presidente de la Sala C del Tribunal de Tasaciones de la Nación, Daniel Eduardo Martín, anunció que el valor de NASA oscila entre 6.000 millones y 13.000 millones de dólares, dependiendo del método utilizado. Además, indicó que el gobierno planea venderla entre 500 millones y 1.000 millones de dólares.
“Para bajar el precio, se emplea una tasa de descuento de 14,5%; es un despropósito”, criticó Martín. Kicillof, por su parte, alertó sobre los “riesgos asociados a privatizaciones mal ejecutadas” y afirmó: “Privatizar es un error, malvender es un delito”.
El gobernador defendió la labor del Tribunal de Tasaciones, que fue reemplazado en la valorización de activos públicos por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), cuyos funcionarios fueron designados por la actual administración. Kicillof subrayó que la exclusión del tribunal tiene como objetivo facilitar negociados, ya que “vender a bajo precio algo que cuesta considerablemente más y que es patrimonio de todos es, sin duda, un negociado”.
“Vender a 1.000 millones de dólares o intentar lograr menos por un activo que claramente vale seis o siete veces más implica una dilapidación de nuestro patrimonio, que es de todos”, opinó. Kicillof también destacó que el manejo del sector nuclear es crítico y no debe estar en manos de quienes carecen de experiencia, ni de intereses privados desconocidos, especialmente en un entorno con poca regulación.
Al ser consultado sobre si la provincia de Buenos Aires intentará frenar estas privatizaciones, respondió: “Sí, por supuesto. La firme intención es que no se concreten, ya que se las considera peligrosas, un error estratégico y una gran irresponsabilidad del gobierno de Milei. Existe un grave riesgo de malvender el patrimonio nacional y despojar a Argentina de capacidades desarrolladas a lo largo de décadas gracias a inversiones en científicos, universidades, técnicos y trabajadores. Hay países desarrollados dispuestos a pagar sumas considerables por nuestras capacidades tecnológicas y nucleares, que el gobierno nacional parece estar dispuesto a liquidar, posiblemente bajo presión de Estados Unidos. En un contexto de reimpulso global de la energía nuclear, frenar proyectos como el reactor CAREM es desastroso y compromete nuestras capacidades comerciales clave.”
El acto también contó con la presencia del subsecretario de Energía, Gastón Ghioni; la diputada nacional Adriana Serquis, expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA); y el expresidente de NASA, José Luis Antúnez, entre otros.
La diputada Serquis resaltó el papel de Buenos Aires como “un lugar de resistencia” frente a las políticas de Milei, criticó la “falta de planificación estatal” y señaló que “mientras Canadá requiere 100.000 ingenieros y agua pesada, nosotros estamos en una situación de oferta, siguiendo órdenes de otro país”.
Antúnez, por su parte, destacó que “sin autonomía no hay soberanía” y lamentó la situación actual: “Ahora no contamos con un ciclo de combustible nuclear soberano y autónomo, importamos agua pesada a pesar de tener la planta más grande del mundo (la PIAP, en Neuquén), y ni siquiera producimos uranio natural. Es el resultado de la dependencia que tenemos de Estados Unidos.”







