La temporada primaveral se inicia con la tercera revisión del programa del FMI en Argentina. La misión, liderada por la nueva responsable técnica del acuerdo, Joyce Wong, se desarrollará a través de encuentros con equipos técnicos del Poder Ejecutivo, aunque sin la participación del ministro de Economía, Luis Caputo, quien se encuentra en Nueva York asistiendo a la asamblea anual de la ONU junto al presidente Javier Milei.
En esta tercera revisión, el equipo de Caputo podrá presentar cifras favorables en relación con los objetivos de compra de divisas y acumulación neta de reservas; sin embargo, persiste la incertidumbre acerca de la evaluación del superávit y la reactivación de la economía. A pesar de ello, se anticipa que el organismo dará luz verde a la revisión y procederá con el desembolso de 900 millones de dólares.
Una vez concluidos los encuentros en la Ciudad de Buenos Aires y tras el informe de Wong, el Directorio Ejecutivo deberá aprobar el nuevo desembolso. Antes de ello, Argentina deberá afrontar un pago de deuda de 803 millones de dólares programado para este viernes. Posteriormente, se deberá cumplir un compromiso de 840 millones de dólares a principios de noviembre, seguido de otro pago de 344 millones de dólares en diciembre.
Al momento de evaluar las metas establecidas en julio durante la visita de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, el equipo de Caputo podrá exhibir un avance significativo en relación con la pauta anual de compra de divisas, fijada en 10.000 millones de dólares, dado que el Banco Central (BCRA) ha adquirido más de 14.200 millones hasta la fecha.
Asimismo, Argentina muestra una acumulación de reservas que alcanzaría los 9.000 millones de dólares, superando el objetivo de 8.000 millones propuesto por el organismo.
El aspecto crucial de esta tercera revisión será el de las cuentas públicas. Para el año 2026, el programa contempla un superávit primario del 1,4% del Producto Interno Bruto (PBI), pero en el primer semestre el Gobierno logró un superávit de solo 0,6% del PBI, quedando apenas por debajo de la meta semestral del 0,7%.
Este desvío se debió a la postergación en la presentación de la declaración del impuesto a las Ganancias para personas humanas, junto a la caída general de la recaudación, influenciada por la disminución de las retenciones y, en gran medida, por la baja en el nivel de actividad económica.
Durante la segunda revisión del FMI, las autoridades asumieron compromisos para intentar garantizar el superávit, como postergar la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) hasta el 1 de noviembre, aumentar la recaudación a través de impuestos específicos y enfocar mejor los subsidios al transporte.
En su visita de finales de julio, Georgieva elogió el plan de ajuste del gobierno de Milei y sugirió que se traslade el dinamismo de sectores relevantes como la minería, el petróleo y el gas hacia industrias menos desarrolladas, como la construcción, la logística y los servicios. Entre otras recomendaciones, la titular del FMI también instó a eliminar obstáculos en infraestructura, facilitar y abaratar el acceso al crédito, y fortalecer el mercado de capitales en el país.
La nueva jefa de la misión del FMI en Argentina acompañó a Georgieva en su visita de julio y participó en las reuniones con funcionarios del Ejecutivo, así como en las cenas con empresarios del “círculo rojo” y en la visita a Vaca Muerta.








