El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, admitió que la recuperación de la actividad económica avanza a un ritmo más lento de lo anticipado. Atribuyó las expectativas pesimistas y las experiencias de crisis previas como algunos de los principales factores que obstaculizan una reactivación más vigorosa.
Durante un encuentro con empresarios en la Bolsa de Comercio de Mendoza, que contó con la participación del gobernador Alfredo Cornejo, Bausili indicó que “la economía crece despacio, en torno al 2% anual, mucho más despacio de lo que nos gustaría”.
El titular del BCRA explicó que, además de los indicadores económicos, existe un factor relacionado con el comportamiento de las empresas y los consumidores que influye en las decisiones de inversión. En este sentido, se refirió a un “miedo o estrés postraumático” generado por las crisis que la Argentina ha enfrentado en el pasado.
Según el funcionario, esta percepción lleva a los agentes económicos a adoptar posturas defensivas ante eventuales cambios en el contexto. En lugar de invertir en la expansión de su producción, muchas empresas eligen asumir costos adicionales para protegerse de una posible nueva crisis.
Asimismo, Bausili comentó sobre el funcionamiento del sistema financiero y las dificultades que enfrentan para convertir el ahorro privado en financiamiento para la actividad productiva. Señaló que el Gobierno busca fomentar el crédito mediante un cambio en la conducta de los ahorristas, quienes han comenzado a mover parte de sus fondos desde los depósitos a plazo fijo en pesos hacia cuentas en dólares.
Sin embargo, reconoció que los bancos aún no muestran una actitud decidida para otorgar préstamos. “No están desesperadas por prestar”, afirmó sobre las entidades financieras, haciendo hincapié en que la regulación actual aún presenta restricciones.
Con el anuncio del equipo económico reciente, los bancos tendrán la posibilidad de destinar hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera al financiamiento, orientándose a empresas que cuenten con garantías vinculadas a la generación de divisas mediante exportaciones.
La meta del Gobierno es que una mayor parte del ahorro privado, que durante años ha permanecido fuera del sistema financiero o “bajo el colchón”, pueda dirigirse hacia proyectos productivos. Entre los sectores que podrían beneficiarse de una mayor disponibilidad de crédito, Bausili mencionó la infraestructura y la construcción.
De cara al futuro, el presidente del BCRA anticipó que el Gobierno buscará intensificar la desregulación de la economía como parte de su estrategia para reducir la incertidumbre y fortalecer las condiciones propicias para la inversión. En este contexto, subrayó la necesidad de garantizar la disponibilidad de dólares y establecer un entorno que permita disminuir el riesgo de futuras crisis. La intención es que una mayor previsibilidad ayude a modificar las decisiones defensivas que, según Bausili, todavía predominan entre empresas y ahorristas.
El funcionario también atendió el dato de la inflación de julio, que de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) fue del 2,1%. Respecto a este número, proyectó que el proceso de desaceleración volverá a retomar su camino tras el impacto estacional vinculado al turismo.
Por su parte, Cornejo respaldó la dirección económica del Gobierno nacional y expresó su apoyo a la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, cuyo objetivo es restringir los mecanismos de financiamiento del Tesoro. Bausili planteó así uno de los principales desafíos de la etapa siguiente: lograr que la estabilidad macroeconómica modifique las expectativas y genere condiciones para que empresas y ahorristas puedan retomar decisiones de inversión y financiamiento con un horizonte más amplio.







