En medio de una caída de los ingresos y un incremento en la pobreza y la informalidad laboral, la distribución del ingreso entre individuos y familias mostró una notable desmejora interanual en el segundo trimestre de este año.
De acuerdo con datos del INDEC, el incremento total de ingresos para la población de referencia alcanzó un 29,3% en comparación con el mismo trimestre de 2022. En contrapartida, la inflación interanual entre abril y junio de este año fue del 33%.
La brecha interanual entre los ingresos per cápita del 10% más rico de la población se mantuvo en 18 veces en relación con el 10% que tiene menos recursos. En el mismo periodo del año anterior, esta distancia era de 16 veces. El 10% más acaudalado concentró el 32,3% del total de los ingresos, mientras que el 10% más pobre solo recibió un 1,8%.
Asimismo, se observó un leve aumento en la desigualdad en la distribución del ingreso por integrante familiar en comparación con el año anterior, tal como indica el Coeficiente de Gini, que subió de 0,424 a 0,428. Este índice permanece por encima del 0,417 registrado por el organismo en el mismo trimestre de 2022.
El INDEC clarifica que el Coeficiente de Gini oscila entre 0 (igualdad absoluta) y 1 (desigualdad absoluta, donde una sola persona concentra todos los ingresos). Una disminución de este coeficiente indica una mejora en la igualdad, mientras que un incremento señala una desmejora.
Es esencial realizar esta comparación de manera interanual, dado que los ingresos de las familias fluctúan entre los distintos trimestres del año, influenciados por factores como el pago semestral del aguinaldo o las variaciones en los ingresos informales conforme a la estacionalidad de las actividades.
Estas desmejoras, que incluyen el aumento en la indigencia y la pobreza, se deben en gran parte al deterioro de los ingresos tanto laborales como no laborales.
En cuanto a la población ocupada, según la escala de ingresos, se establece que el 45,2% se encuentra en situación de informalidad. Mientras los trabajadores formales registraron un ingreso promedio de $ 1.504.943, los informales apenas lograron $ 661.214, lo que representa una diferencia del 56%.
Estas disparidades también se reflejan en la población asalariada. El informe del INDEC detalla que el ingreso promedio de aquellos con descuento jubilatorio fue de $ 1.433.794 (+26,5% interanual), mientras que el ingreso promedio “sin descuento jubilatorio” alcanzó los $ 706.204 (+24,9% interanual). En todos los casos, estos números están por debajo de la inflación, siendo que los asalariados informales perciben en promedio la mitad que sus pares formales.
A su vez, el 37,9% de la población asalariada trabaja en la informalidad, en comparación con el 37,7% de hace un año.








