A medida que se aproxima el primer aniversario de la condena y detención de CFK, el kirchnerismo ha iniciado un plan de movilización para llevar a cabo diversas manifestaciones públicas en la fecha conmemorativa. El objetivo es reforzar la figura de la líder peronista, exigir su libertad, destacar su condición de perseguida política y reafirmar su relevancia en el debate interno del peronismo, especialmente ante un nuevo año electoral que se avecina.
Ayer, a las 15, tuvo lugar una reunión de dirigentes en la histórica sede del PJ Nacional, donde se comenzó a organizar una serie de actividades que se extenderán hasta el 20 de junio. En esa fecha, se llevará a cabo un banderazo en Parque Lezama en apoyo a la ex presidenta, programado para dos días después del aniversario del aviso que recibió sobre su condena a prisión domiciliaria.
El 18 de junio del año pasado, la militancia y la dirigencia kirchnerista colmaron la Plaza de Mayo, escuchando un mensaje de audio de la ex presidenta, quien no tuvo que comparecer ante los tribunales federales de Comodoro Py para conocer los pormenores de su detención. En poco más de un mes, se evidenciará qué parte de la dirigencia mantiene activo el reclamo, como lo hizo aquella fresca tarde frente a la Casa Rosada.
En la mesa de coordinación del PJ, participaron figuras clave como José Mayans, cercano a CFK; la diputada Teresa García; la senadora Juliana Di Tullio; el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín; el ex secretario de la presidencia, Oscar Parrilli; y la ex legisladora, Fernanda Raverta.
Según se indicó, las actividades buscan “evitar el aislamiento político y afectivo” de la ex presidenta y mantener una presencia constante frente a San José 1111. Siguiendo esta línea, se realizarán nuevas jornadas impulsadas por diversos sectores sociales, incluyendo jubilados, estudiantes, artistas, organismos de derechos humanos, profesionales y organizaciones territoriales.
En las últimas semanas, ha habido distintas manifestaciones públicas de líderes peronistas, enfocadas en visibilizar la situación judicial de Cristina Kirchner, reflejando la necesidad y creencia en el espacio político de mantener vivo el reclamo y recordar su nombre.








