El diplomático argentino Rafael Grossi recibió el lunes 24 de agosto de 2026 en Dallas la medalla Eisenhower, el más alto reconocimiento anual otorgado por la American Nuclear Society, en reconocimiento a su trabajo en favor de la paz global, la no proliferación y el uso pacífico de la energía nuclear.
La distinción se vinculó directamente al programa “Átomos para la Paz”, legado del presidente Dwight Eisenhower, que, según la organización, ha continuado guiando las acciones internacionales en materia nuclear más de 70 años después de su histórica presentación. Grossi, quien lidera la OIEA desde 2019, también es candidato a secretario general de Naciones Unidas para suceder a Antonio Guterres una vez que finalice su mandato a fines de 2026.
La American Nuclear Society resaltó que el director general del organismo internacional ha reforzado las salvaguardias globales, promoviendo el uso pacífico de la energía nuclear y llevando a cabo una diplomacia “de coraje” frente a complejos desafíos globales, siempre fundamentado en los principios de cooperación internacional y responsabilidad.
Ante un auditorio compuesto por los principales representantes de la industria nuclear de Estados Unidos, Grossi expresó: “Orgulloso de recibir este premio en la Conferencia y Expo de Energía Nuclear en Dallas en reconocimiento a las contribuciones a la no proliferación nuclear”.
El titular de la Organización Internacional de Energía Atómica enfatizó que el propósito de Eisenhower sigue vigente en la actualidad. “Todos podemos sentirnos orgullosos de llevar adelante esa misión, poniendo al átomo al servicio de la paz y el progreso”, comentó.
La medalla le fue entregada por el presidente de la American Nuclear Society, el doctor Hash Hashemian, quien es expresidente inmediato de la organización y ha sido miembro activo desde 1975.
Hashemian es líder de Analysis and Measurement Services Corporation, una firma de ingeniería nuclear establecida en Knoxville, Tennessee, que cofundó en 1977. Bajo su dirección, la compañía ha desarrollado instrumentación, sistemas de control, equipos de análisis y capacitación, brindando servicios implementados en 26 países. Además, enseña en el Instituto Tecnológico de Georgia y en la Universidad de Tennessee-Knoxville, y posee tres doctorados en ingeniería eléctrica, nuclear e informática.
Por otra parte, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas está llevando a cabo un segundo sondeo sobre los aspirantes a secretario general.
Hace tres semanas se realizó la primera ronda de esta encuesta no vinculante. En esa ocasión, los candidatos con mayor apoyo fueron la costarricense Rebeca Grynspan, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Rafael Grossi, de acuerdo a fuentes diplomáticas.
Rodrigues-Birkett, actual embajadora de Guyana ante la ONU, recibió 9 votos a favor, 2 en contra y 4 ‘sin opinión’. Por su parte, Grossi, en calidad de director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), obtuvo 7 respaldos, con 2 en contra y 6 sin emitirse una opinión.
En este tipo de votación, los representantes de los países miembros reciben una papeleta blanca para optar por votar a favor, en contra o ‘sin opinión’. Tras concluir esta modalidad de votaciones, el Consejo de Seguridad celebrará otra en la que los cinco miembros con derecho a veto emitirán sus consideraciones en papeletas rojas, mientras que los otros diez lo harán en papeletas blancas. Un voto en una hoja roja excluiría de la carrera a uno de los candidatos.








