Siguiendo una orden del juez, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires llevó a cabo un operativo este lunes para verificar las condiciones sanitarias del establecimiento.
La investigación se inició a raíz de la desaparición de una niña de 12 años en Santiago del Estero, quien estaba embarazada de 32 semanas tras haber sufrido un abuso sexual. La Justicia local alertó a las autoridades nacionales, lo que llevó a un despliegue de investigación interprovincial que culminó en la localización de la menor en el Conurbano bonaerense.
La niña fue hallada junto a su madre en la Clínica Santa María, ubicada en el partido de San Martín. A su llegada, el director médico negó que la menor estuviera internada en el establecimiento. No obstante, la niña se encontraba en la clínica y había dado a luz. Al ser consultada sobre el estado del bebé, su madre manifestó que desconocía si había sobrevivido al parto.
Con una orden judicial de San Martín, la policía ingresó a la clínica en busca de la menor y descubrió los ocho fetos, que presentan diferentes etapas de gestación. La Justicia ahora trabaja para determinar si alguno de esos cuerpos corresponde al recién nacido de la menor.
“Una chica de 12 años o 13 años que vino de Santiago del Estero tuvo un parto inducido aparentemente seguido de muerte o nació fallecido; todo esto es materia de investigación, pero había siete fetos más de diferentes meses de evolución”, comentó una fuente judicial.
Hasta el momento, no está claro si se trata de prácticas ilegales o de abortos legales en los que la clínica manejaba incorrectamente los residuos patológicos. Además, se está investigando una posible red de trata de personas y la venta de bebés. La causa fue transferida a la Fiscalía 14 de San Martín, bajo la dirección de Vanessa Silvana Leggio.
“Hay muchas medidas pendientes, hay computadoras, historias clínicas, hay de todo para analizar”, añadieron.
Recientemente, el Ministerio de Salud de la provincia realizó un control para evaluar las condiciones de seguridad y salud de la clínica de Villa Ballester. “Se registraron infracciones menores, como humedad en una sala de cirugía y la falta de una lámpara cialítica, entre otras, a las que se les concedió un plazo para su resolución, tal como establece la normativa”, informaron desde el Ministerio.
Sin embargo, aclararon que “de ninguna manera estas faltas constituyen motivo de clausura ni implican la interrupción de su funcionamiento”. En relación con los residuos patológicos, el Ministerio aseguró que “estaban correctos”, lo que significa que la Clínica Santa María sigue abierta y atendiendo normalmente.








