El desempeño estuvo relacionado con la recuperación de la actividad económica agregada durante agosto y septiembre, junto con los mejores resultados financieros de sectores como energía, minería y agro, además de las empresas públicas.
En el análisis por tributos, el impuesto a las Ganancias registró un aumento nominal del 55,1% en los últimos 12 meses. La suba respondió a mayores anticipos de sociedades y personas humanas, luego del incremento de la base determinada para el período fiscal 2025, una menor utilización de saldos a favor para cancelar otras obligaciones y el aumento de las retenciones impositivas.
Los recursos de la Seguridad Social, que incluyen aportes, contribuciones, Monotributo y moratorias, crecieron un 33,8% nominal y también superaron la inflación promedio. El resultado se produjo en un contexto de recomposición salarial en sectores con paritarias, utilización de facilidades de pago y reducción del empleo registrado.
Por su parte, el impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios aumentó un 21,5% nominal, por debajo de la inflación interanual. En este caso incidieron la elevada base de comparación de octubre de 2025 y las exenciones establecidas mediante el Decreto 475/26.
El IVA Impositivo tuvo una suba nominal del 30,5%, aunque su desempeño estuvo condicionado por un mayor uso de saldos a favor para cancelar otros tributos y por las devoluciones vinculadas al Régimen de Comercialización de Granos. Estos factores fueron compensados parcialmente por una reducción de las devoluciones a exportadores.
En tanto, la recaudación del impuesto a la transferencia de combustibles aumentó un 51,1% nominal, impulsada por la actualización de su componente fijo, pese a la caída del consumo. En el comercio exterior, los derechos de importación retrocedieron un 9,6% nominal debido a la reducción de aranceles y a una menor dinámica de las compras internacionales.
El sector agroexportador también tuvo incidencia en el resultado de octubre. Las empresas del rubro declararon operaciones por US$2.880 millones, un monto que representó una caída del 10% respecto del mes anterior, aunque se ubicó un 48% por encima del registrado un año atrás.
Las ventas y los embarques de maíz, junto con la molienda de soja y los despachos de trigo, aumentaron un 157% interanual en volumen, favorecidos por las condiciones del mercado internacional. Los datos corresponden a la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y al Centro de Exportadores de Cereales.
Este nivel de actividad impulsó un incremento del 238,4% en los ingresos por derechos de exportación. La suba estuvo relacionada con la baja base de comparación de 2025, cuando se redujeron las alícuotas, el aumento de los precios internacionales del complejo sojero, cerealero e hidrocarburífero y la suba del tipo de cambio.
Sin embargo, el ingreso de divisas del sector durante los primeros diez meses del año acumuló US$22.275 millones, un 22% menos que en el mismo período del año anterior.
En el acumulado entre enero y octubre de 2026, la recaudación tributaria llegó a los $196 billones. Esto representó un crecimiento nominal del 29,8%, pero una caída real interanual del 2,4%.
La evolución acumulada refleja una disminución de los ingresos fiscales en términos reales respecto del año anterior y una reducción de la presión tributaria general sobre empresas y familias.








