La situación se inició la noche del 29 de abril, cuando fue visto por última vez en un establecimiento cercano al basural de El Choconcito, donde compró bebidas alcohólicas y se dirigió al predio que frecuentaba para reciclar y donde, según testimonios, a veces pasaba la noche.
Al no recibir noticias durante varios días, sus familiares decidieron presentar una denuncia por desaparición el 2 de mayo en la Comisaría N° 20. Desde entonces, la fiscal Lorena Juárez ha estado al frente de la investigación, disponiendo de una serie de medidas para tratar de localizarlo.
Según información de ANBariloche, la División Búsqueda de Personas indicó que un reciclador había visto a Martínez en la madrugada del 30 de abril en el basural, donde se encontraba en estado de ebriedad. Este ha sido hasta ahora el último indicio confirmado sobre sus movimientos.
Por este motivo, la principal teoría de los investigadores es que el hombre pudo haber sufrido un accidente en el vertedero. Las grandes máquinas que operan en el lugar, que pesan entre 20 y 30 toneladas, constituyen un riesgo constante para cualquier persona en la zona.
Carlos Federico Canavídez, jefe de la División, comentó que varios testigos mencionaron que Martínez solía quedarse dormido en lugares peligrosos, aunque en ocasiones anteriores fue retirado a tiempo antes de que las máquinas pasaran. “Una de las hipótesis fuertes es que haya quedado enterrado”, reconoció el subcomisario, subrayando la complejidad del operativo de búsqueda, comparándolo con “buscar una aguja en un pajar”.
Hasta el momento, las labores se han concentrado en el vertedero y áreas circundantes, así como en la zona del nuevo cementerio de Colonia Nueva Esperanza. Sin embargo, los investigadores han señalado que las recientes lluvias han complicado la búsqueda más de lo esperado.
Igualmente, la presencia de fuertes olores en el basural ha obstaculizado el uso de perros rastreadores. En la próxima fase, retroexcavadoras proporcionadas por BASA removerán grandes sectores del vertedero, con la esperanza de encontrar alguna pista.
Por otro lado, la familia de Martínez considera otra línea de sospecha. Según Noelia Cortés, su pareja y madre de sus tres hijos, días antes de su desaparición, él había recibido amenazas por conflictos con vecinos del barrio. “Estuvo varios días sin salir porque tenía miedo”, indicó.







