La disputa por la situación interna del Hospital Garrahan tuvo un nuevo episodio este miércoles. El Gobierno respondió a las denuncias gremiales sobre desfinanciamiento y falta de incorporación de personal, en la víspera de una protesta convocada para este jueves a las 13 frente al establecimiento.
Desde el Ejecutivo rechazaron las críticas de la Junta Interna de ATE y describieron la movilización como una acción de trasfondo político, en un año previo a las elecciones.
En primer término, señalaron que, durante el último año, los salarios del personal del hospital aumentaron más del 80% en total.
Sobre el incremento del 61% aplicado en noviembre del año pasado, sostuvieron que no fue consecuencia de reclamos gremiales ni de medidas de fuerza, sino del “orden en las cuentas” impulsado por la actual administración.
Según explicaron, el saneamiento de las finanzas permitió destinar recursos a la “inversión en obras, salarios y equipamiento, mejorando las condiciones de trabajo y la atención de los niños”.
También pusieron en duda la representatividad de la seccional que impulsa la protesta. Afirmaron que ATE no es el sindicato mayoritario en el hospital y que cuenta con unos 380 afiliados, menos del 10% del total de trabajadores. Por ese motivo, cuestionaron que hable “en nombre de todos”.
Frente a las denuncias por falta de contrataciones y problemas edilicios, las fuentes oficiales negaron que exista un “congelamiento” de personal. Aseguraron que el hospital “contrata personal cuando lo necesita” y que dispone de la dotación adecuada en cada área para brindar una “atención de excelencia”.
En cuanto a la infraestructura, el Gobierno reconoció que recibió un centro de salud deteriorado en los planos financiero y edilicio, con camas y equipos de más de 30 años y sin inversión histórica. Sin embargo, afirmó que “no se puede revertir en pocos años lo que no hizo ninguna gestión anterior” y sostuvo que avanza por el camino correcto.
Por último, descartó las advertencias sobre la falta de insumos médicos o medicamentos básicos. Afirmó que todos los pacientes reciben la cobertura necesaria y calificó las denuncias de desabastecimiento como parte de un relato opositor que, según sostuvo, no refleja la actividad diaria del hospital.








