Una vez más, la discusión sobre el ajuste en discapacidad ha sacado a la luz diferencias históricas dentro de la mesa política. Este debate resalta que el ítem incluido en el Presupuesto 2027 contrasta con el proyecto en el que se halla trabajando el oficialismo en el Congreso.
La senadora Patricia Bullrich fue la primera en manifestar su desacuerdo, expresando que le sorprendió que el presupuesto contemplara recortes en un área crítica, lo que dificulta los planes legislativos.
“Me sorprendió porque estando en la mesa política, el tema no salió a la luz. Llegó el Presupuesto con esta introducción de cambios en la ley que no eran conocidos. Se estaba discutiendo el tema en diputados. Había habido un acuerdo entre el oficialismo y la oposición, pero sabemos que está en diputados”, comentó la jefa de bloque en el Senado.
En su planteo, agregó: “No nos enteramos. Digo la verdad. Es un tema porque cuando es jefe de una bancada y no se entera, estando en esa mesa que es donde se discuten las cosas, uno llega al Congreso y te dicen: ‘Nos estás engañando’, pero yo no sabía. O quedás como un tonto o quedás como que los engañás. Entonces, eso resiente un poco las relaciones. Es bueno que nosotros corrijamos esos problemas”.
Dentro del oficialismo, no es la única voz que critica la dinámica del reducido círculo designado por el presidente Javier Milei para simplificar la política de su administración. “Es un problema en términos de equipo. Si ninguno de los 8 de la mesa se dio cuenta, es un problema. Es responsabilidad de todos”, dijo un miembro del bloque.
Desde Balcarce 50 reconocen una “descoordinación” en el proyecto que propone la eliminación del artículo 14 de la ley 27.793, que establecía un nomenclador único a nivel nacional para las prestaciones del sistema.
Además, a través del artículo 39, se está reemplazando el artículo 7 bis de la ley de emergencia por una nueva redacción que desestima tanto la política de arancel único como la actualización mensual automática de los valores de acuerdo al índice de movilidad jubilatoria.
“Así como está no sale. No hay que repartir culpas, pero hay una descoordinación absoluta porque estábamos negociando un proyecto superador”, comunicaron desde las filas liberales.
Los cambios introducidos en el último momento han tensado las relaciones con los aliados en el Congreso, quienes, al igual que Bullrich y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se vieron sorprendidos por este detalle.
No es la primera vez que la senadora señala que algunas iniciativas desde la Casa Rosada carecen de los apoyos necesarios. En el pasado, lo hizo respecto a la reforma laboral, especialmente en relación al artículo sobre licencias por enfermedad, que finalmente se debió descartar.
Sin embargo, en ambas bancadas liberales desestiman que el malestar se profundice, asegurando que los cambios aún están en proceso de implementación. “Fue un enojo momentáneo. Ahora está todo bien. Además, no va a salir así”, concluyó un vocero sobre el tema.








