Durante su disertación ante empresarios en la segunda jornada del coloquio IDEA, la senadora Patricia Bullrich planteó una crítica al funcionamiento del sistema previsional argentino y sugirió un replanteo del esquema de financiamiento para las jubilaciones. “Hay que hacer un sistema donde ya no dependa más la seguridad social de la empleabilidad, sino que dependa de la capacidad de tomar una parte de los impuestos generales y después una parte de un ahorro, que puede ir por un convenio colectivo de trabajo”, propuso.
Bullrich advirtió sobre las falencias de un sistema basado en el modelo de pleno empleo y formalidad. “Hoy hay 6.000.000 de trabajadores, en la formalidad, que están, de alguna manera, subsidiando un sistema previsional que no se puede sostener con los aportes patronales. Se estima que entre un 41% y un 45% de informalidad significa que no hay aportes. Además, hay que considerar el aporte del Estado, que le pago con impuestos”, analizó.
Con base en este diagnóstico, la senadora aseguró que es preciso “pensar fuera de la caja” y abogó por eliminar los impuestos al trabajo. “¿Qué hay que hacer para mí? No hay que cobrar más impuestos al trabajo”, expresó, lo que generó una cálida recepción en el auditorio.
Bullrich precisó que “en el salario, los empleadores abonan el 60% y el trabajador, el 40%. Se habla de salario diferido, pero no es así. Tu salario diferido es solo aquel que paga el 40% y, tras dividirse en este universo, resulta en una porción mucho menor. Por eso, es imprescindible contar con una base de impuestos generales, dado que hoy el 70% de las jubilaciones en Argentina se financian con impuestos generales y únicamente el 30% proviene de la recaudación directa del sistema. Este sistema no puede continuar como está”, subrayó.
En este sentido, Bullrich propuso desvincular el financiamiento de la seguridad social de la cantidad de trabajadores informales, integrando recursos de impuestos generales con un método de ahorro personal. “Si eliminás los impuestos al trabajo, ¿quién es formal y quién es informal? Se disuelve esa distinción. Así, se vislumbra un futuro donde cada persona puede contar con previsibilidad, ya que una parte de su jubilación la financiará el Estado con los impuestos pagados a lo largo de su vida laboral, mientras que otra parte será un ahorro personal, con el carácter obligatorio que tiene la ley laboral actual. En el marco de esta, cada trabajador aporta un 1% a la cuenta del Fondo de Ahorro Laboral (FAL)”, indicó.
Para Bullrich, ha llegado el momento de reestructurar los sistemas previsionales que dependen del modelo laboral tradicional: “Ese enfoque de empezar en una empresa y finalizar allí ha quedado obsoleto. Con la inteligencia artificial, esa realidad se torna aún más evidente”, concluyó.
Finalmente, sentenció: “Es imprescindible reflexionar sobre un nuevo sistema previsional, dado que la población adulta mayor seguirá creciendo. No podemos mantener un sistema que solo distribuye jubilaciones de pobreza. No se puede sostener un sistema donde apenas 6.000.000 de trabajadores soportan a 20.000.000 de jubilados”.








