La defensa de los activistas de Greenpeace que enfrentan un proceso judicial tras la manifestación en las escalinatas del Congreso, en el contexto del debate sobre la ley de Glaciares, solicitó recientemente en una audiencia la revocación de los cargos para los 12 implicados.
Este pedido fue presentado ante la Sala II de la Cámara Federal durante la audiencia llevada a cabo en los tribunales de Comodoro Py.
La protesta tuvo como objetivo poner de relieve el rechazo a la reforma y abogar por la protección de los glaciares y el agua. Según la defensa, la resolución judicial reconoció que no hubo alteraciones en el tráfico, ni daños materiales, ni se afectó el funcionamiento habitual del Congreso.
Los 12 activistas, quienes no fueron encarcelados, fueron procesados por violación de domicilio y desobediencia a un funcionario público. En la protesta, los participantes habían instalado inodoros de plástico en las escalinatas del Congreso para visibilizar su reclamo. Además, el juez dispuso un embargo de 2 millones de pesos para cada uno de ellos.
Diego Salas, director de proyectos de Greenpeace, afirmó: “Si pensaban amedrentarnos, no lo van a lograr. Hoy, más que nunca, mantenemos nuestro compromiso con el activismo pacífico y responsable para seguir defendiendo los ecosistemas y las leyes que los protegen. Las leyes ambientales que la ciudadanía ha logrado, como la Ley de Glaciares, son vitales en un contexto climático cada vez más extremo”.
“Por eso, continuaremos defendiendo la norma original y exigiendo que se declare la inconstitucionalidad de la reforma. Es nuestra responsabilidad y nuestro deber hacia los miles de argentinos que confían en nuestro trabajo”, añadió.
Cynthia Moreno Gallo, una de las activistas que participó en la manifestación, expresó: “Me presenté en esta audiencia para dirigirme al tribunal sobre la protesta pacífica que realizamos en las escalinatas del Congreso en febrero. Participé con la firme convicción de defender los glaciares y el agua de nuestro país. Nuestra actividad no debería ser un delito; no agredimos, dañamos las instalaciones ni lastimamos a nadie”.
“Solo quisimos expresar una preocupación que compartimos con muchas personas. Estoy orgullosa de ser activista y de manifestarme pacíficamente por la defensa del medio ambiente”, concluyó.








