Patricia Bullrich ha manifestado su descontento en un video que generó inquietud en la Casa Rosada, redoblando sus críticas a la mesa chica del Gobierno y dirigiendo sus acusaciones específicamente hacia Diego Santilli. Lo calificó de mentiroso, se mostró ajena a los recortes en discapacidad que figuran en el Presupuesto 2027 y lanzó un mensaje interno, advirtiendo que continuar con esa política de ajuste sería un “error”.
La senadora nacional evidenció su enojo nuevamente anoche en un programa de noticias, donde se distanció del asunto de discapacidad y rebatió las declaraciones del jefe de Gabinete. Anteriormente, ya había expresado sus preocupaciones sobre la falta de coordinación entre la Casa Rosada y el Congreso en este tema, señalando que sin una agenda común o información adecuada, uno termina pareciendo “tonto o como que engañas”.
Tras esa queja, Santilli había afirmado que el tema había sido discutido en la reunión de la Mesa Política del Gobierno, de la que también forma parte Bullrich. Sin embargo, ella lo desmintió y expresó su intención de decírselo directamente: “Eso es mentira” y “lo voy a discutir con Santilli porque no vale decir una cosa que no es”, sentenció.
Conforme a su versión, las conversaciones en la reunión de la Mesa Política abarcaron temas más generales, como el crecimiento proyectado del 4 por ciento y una inflación del 21,1 por ciento, pero no se abordó el tema de la discapacidad. Además, mencionó que Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, “tampoco conocía las modificaciones” y ambos se enteraron de las mismas al revisar el proyecto, lo que derivó en un torrente de críticas hacia el presidente Javier Milei.
“Eso de que después lo hablaron no es así. Lo voy a discutir con Santilli porque no vale decir una cosa que no es. Nosotros tenemos que ser sinceros con nosotros mismos”, dijo con firmeza.
A pesar de su frustración, Bullrich aclaró que no busca confrontar con Santilli ni con nadie más. Sin embargo, reafirmó su postura sobre cómo la Mesa Política debería ser un espacio adecuado para coordinar las iniciativas del Ejecutivo con la labor parlamentaria, además de analizar la viabilidad de los proyectos que se envían al Congreso.
En ese contexto, recomendó al Gobierno no insistir con los recortes en discapacidad, advirtiendo que esto constituiría un “error no forzado”, y que, de seguir adelante, el oficialismo podría “tropezar por tercera vez con la misma piedra”.
Por otra parte, subrayó que un error en este asunto podría dar pie a una percepción de crueldad por parte de la sociedad. La senadora subrayó la necesidad de buscar alternativas que atiendan las necesidades de quienes requieren prestaciones sin alterar uno de los pilares económicos del Gobierno: “El superávit fiscal y las metas de inflación no se negocian”, afirmó.
Asimismo, indicó su intención de dialogar personalmente sobre este tema con Milei, expresando su esperanza de que se puedan encontrar modificaciones que faciliten un acuerdo en el Congreso: “Tenemos que tener un equilibrio entre las decisiones que lleva adelante el Gobierno y la capacidad de llevar esas decisiones a un resultado favorable”, concluyó.








