Jaime, quien ocupó el cargo desde 2003 hasta 2009, argumentó que las afirmaciones de empresarios en su contra eran meras “aseveraciones” realizadas en un “marco extorsivo” y que no aparecen en las “fotocopias del señor Centeno”, aludiendo a las anotaciones del chofer Oscar Centeno, fundamental en la causa.
“El único hecho que figuraría, y reitero la palabra figuraría, en las fotocopias es un pago que se habría hecho en el año 2010 y correspondería a la Hidrovía”, expuso el exfuncionario, quien en su declaración volvió a solicitar un régimen de prisión domiciliaria, citando su edad (71 años) y problemas de salud. Además, pidió ser trasladado a Córdoba para recibir visitas familiares.
Jaime llegó a los tribunales de Comodoro Py desde Ezeiza, donde cumple una condena de seis años de prisión por el caso de la tragedia de Once.
En el inicio de su declaración, el exfuncionario adelantó que no iba a responder preguntas ni de los jueces del Tribunal ni de la fiscal Fabiana León, argumentando que no tenía acceso completo al expediente. Esta estrategia ha sido seguida por la mayoría de los acusados, incluido el de la expresidenta Cristina Kirchner.
“La acusación que me hicieron es falsa y provocó una prisión preventiva in aeternum que espero poder aguantarla”, concluyó Jaime, tras declarar durante poco más de una hora.
Como parte de sus declaraciones, los empresarios Aldo Benito Roggio y Benjamín Gabriel Romero, vinculados al sector del transporte, lo señalaron como uno de los recaudadores, admitiendo haberle pagado al exfuncionario el 5% de los subsidios estatales.
“Nunca tuve la presencia del señor Roggio en mi despacho. Tengo entendido que se reunía con el ministro De Vido”, respondió Jaime ante las acusaciones.
A continuación, Schiavi, quien se desempeñó como secretario de Transporte entre 2009 y 2012, tomó la palabra. “La imputación, después de haber visto el expediente, carece de prueba”, expresó en el inicio de su intervención. Aseguró que le resultaba “difícil” defenderse, puesto que “no había ninguna prueba” en su contra. “He leído todo el expediente -subrayó- de arriba a abajo. No estoy mencionado, no estoy en los Cuadernos, entonces es bastante complejo defenderse de algo que uno no sabe de dónde viene”.
Recordó su trayectoria en la función pública, desde su primera militancia “parroquial” hasta su papel como jefe de campaña de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires, y proporcionó detalles técnicos sobre tarifas y subsidios al transporte, apoyándose en presentaciones visuales.
Al final de su declaración, Schiavi también desmintió las afirmaciones del empresario arrepentido Romero, quien lo acusó de recibir el 5% de los subsidios como retorno. “No figuro en los cuadernos de Centeno”, enfatizó al concluir su intervención.







