Durante su intervención este martes en el IEFA Latam Forum, que tuvo lugar en el Hotel Four Seasons, Marín delineó que la petrolera sigue un “acuerdo honesto y moral” con los usuarios. Según su explicación, la estrategia consiste en trasladar únicamente el impacto real de los costos y evitar sacar provecho de los incrementos temporales del mercado internacional. “Cuando sube, sube; cuando baja, baja”, sintetizó. No obstante, aclaró que este principio aplica únicamente en situaciones donde los cambios son estructurales. “No vamos a especular, porque eso significa no tomar ventaja con el consumidor”, enfatizó el ejecutivo.
El presidente de YPF subrayó que el reciente aumento en el precio del crudo —catalizado por el escalofriante conflicto en Medio Oriente— debe ser interpretado como un fenómeno temporal. “Hay que diferenciar lo transitorio de lo permanente. Lo transitorio es especulación”, sostuvo. En este sentido, argumentó que no tendría lógica aceptar aumentos plenos si posteriormente el precio internacional disminuye.
Estos comentarios se producen en un contexto delicado. En el último mes, el precio del Brent —referente internacional utilizado por Argentina— pasó de aproximadamente US$68 a US$100, impulsado, en gran parte, por el impacto de la contienda y las restricciones en el estrecho de Ormuz, donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Durante el mismo período, los precios de la nafta y el gasoil aumentaron alrededor del 9% en el mercado local, generando un significativo desajuste entre los costos y los precios al público. Según fuentes del sector, actualmente las refinadoras adquieren el barril a valores cercanos a US$90, mientras que venden el equivalente local a unos US$70, lo que las obliga a operar en pérdidas. Las estimaciones indican que el atraso en los precios ronda el 25%.
La estrategia actual de precios se basa en la paridad de exportación —el precio internacional menos retenciones y costos logísticos—, un mecanismo que se adapta bien en contextos de estabilidad, pero se torna más rígido ante una subida rápida del crudo típica de una crisis.
En este marco, Marín reiteró que YPF mantiene márgenes históricos y sólo traslada el impacto neto de los costos. “Nos mantenemos en el margen que teníamos antes y vamos trasladando el efecto real”, manifestó el presidente de la petrolera. También explicó que la empresa compra una parte reducida de su crudo y exporta otra, lo que atenúa el impacto de la subida internacional sobre sus costos.
Con una cuota de mercado superior al 55%, YPF se posiciona como el principal formador de precios en el sector. Las demás compañías —incluidas Shell, Axion y Puma— suelen ajustar sus precios en función de los movimientos de YPF, lo que reafirma su papel como regulador informal del mercado.








