Los créditos hipotecarios UVA entran en una nueva fase gracias a que 13 bancos han recibido fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, con el propósito de incrementar el financiamiento destinado a la vivienda. Estas instituciones financieras podrán utilizar los recursos otorgados para introducir nuevas líneas de crédito o reforzar las ya existentes.
La primera licitación del programa se realizó con éxito, definiendo los bancos que accedieron a los fondos, y ahora inicia el proceso para canalizar esos recursos hacia el mercado hipotecario.
Este plan prevé inyectar dos billones de pesos al sector, con el objetivo de mantener el crédito a largo plazo en todo el país.
El dinero proviene del FGS de ANSES y se deposita en los bancos mediante un ajuste por UVA. El Banco Central actúa como agente técnico de todo el proceso y es el encargado de llevar a cabo las licitaciones.
En esta primera ronda, se ofrecieron 200.000 millones de pesos. Se presentaron 18 entidades, con 42 propuestas que sumaron un total de 258.640 millones de pesos, lo que evidencia una demanda que superó el monto disponible.
La adjudicación se realizó en dos plazos: se asignaron 35.570 millones a un año, con una tasa promedio de UVA más 2,67%, mientras que 164.429 millones fueron asignados a cinco años, con una tasa de UVA más 4,94%. Más del 80% de los fondos se concentraron en el tramo a cinco años.
El esquema integral incluye diez licitaciones de 200.000 millones de pesos cada una, hasta alcanzar un total de 2 billones de pesos. Cada entidad podrá retener un máximo del 20% del monto ofrecido en cada ronda.
Las nuevas modalidades estipulan un límite a la tasa de interés y permiten financiar la compra, la construcción o la reforma de la vivienda única.
Los nuevos préstamos deberán contar con un plazo mínimo de 15 años, y la tasa no podrá exceder UVA más 7,5% anual, que será el tope para las líneas financiadas con los recursos del FGS.
El monto máximo por operación se establece en 150.000 UVA, lo que equivale actualmente a unos 315 millones de pesos. Los créditos podrán utilizarse para la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
Bajo estas condiciones, cada banco tendrá la oportunidad de lanzar un nuevo producto o ajustar alguna de las líneas hipotecarias que ya tiene en funcionamiento.
De las 18 entidades que participaron en la licitación, 13 aseguraron una porción de los 200.000 millones de pesos, mientras que otras cinco no lograron hacerlo. El comunicado que divulgó los resultados no especificó qué bancos fueron adjudicatarios ni cuánto recibió cada uno.
Las instituciones contarán con un plazo de 90 días para colocar los recursos, y los primeros préstamos vinculados a este programa podrían estar disponibles entre octubre y noviembre. Cada banco decidirá si introduce una línea especializada o si integra estos fondos a su oferta hipotecaria habitual.








