Para conocer un poco más sobre el rival de Argentina, se pueden consultar cinco datos clave que marcan su historia.
En Dallas, la autopista 75 representa una de las principales arterias de la ciudad, frecuentemente congestionada durante las horas pico. Al tomar una salida hacia North Dallas, se encuentra un área donde las calles están adornadas con árboles, jardines bien cuidados y mansiones que parecen sacadas de una película. En uno de estos barrios reside un vecino que, durante tres años, fue un destacado actor en la política argentina.
Marc Stanley, quien fue embajador de Estados Unidos en Argentina nombrado durante la administración demócrata de Joe Biden en 2022, cumplió su misión hasta 2025, cuando fue sucedido por un representante del partido republicano.
Previo al encuentro argentino en Dallas, Stanley organizó un asado en su casa, una cita que ocurrió el sábado al mediodía, momento en que las temperaturas superaban los 35 grados. Atento a cada detalle, el exdiplomático subrayó que había convocado a un asado y no a una barbacoa, tal como se conoce en Estados Unidos. Durante la reunión, destacó su admiración por Lionel Messi y anunció su presencia en el Dallas Stadium para presenciar el partido Argentina-Austria.
A lo largo de la semana, el equipo argentino se mantuvo concentrado en Kansas City, luego de su exitoso debut ante Argelia. En su estancia en el hotel Origin y en el predio Compass Minerals, los jugadores vivieron momentos de inquietud debido a rumores lejanos que eclipsaron otras preocupaciones, como las lesiones de algunos integrantes del plantel.
Por su parte, la selección de Irán dejó un mensaje de gratitud en el vestuario del SoFi Stadium tras su encuentro con Bélgica, en el que agradeció a Los Ángeles por recibirlos en las primeras rondas de la competición. Esta acción se produjo en medio de críticas hacia la organización del Mundial, ya que Irán expresó su descontento por las restricciones que les impiden pernoctar en territorio estadounidense pese a jugar todos sus partidos en dicho país.
Aunque el choque del lunes será el primer enfrentamiento oficial entre ambas selecciones, hay un precedente en dos amistosos: el primero fue en 1980, con victoria argentina por 5 a 1, y el segundo en 1990, que culminó en un empate 1 a 1.
Las camisetas argentinas son una constante en el centro de Dallas, donde se ven en bares, restaurantes y en las calles alrededor del hotel del equipo, así como en el AT&T Stadium, sede del esperado partido de este lunes. Aunque formalmente restan dos jornadas para definir el grupo, la realidad es que tanto Argentina como Austria han mostrado un rendimiento que las posiciona como las más fuertes de su zona. De ahí que el resultado de este encuentro sea crucial, ya que el ganador tendrá una ventaja significativa para asegurar el primer puesto y así administrar fuerza y recursos para las fases eliminatorias.
En otro punto de la competencia, Uruguay enfrentó una situación complicada al empatar con Cabo Verde en su segundo partido del grupo H del Mundial 2026. La presión en el rostro de Marcelo Bielsa, su entrenador, reflejó la intensidad del encuentro.
Por su parte, Pedro Leitão Brito, técnico de Cabo Verde, criticó a Bielsa por una acción que condujo al primer gol de Uruguay. En dicha jugada, un jugador de Cabo Verde permanecía en el suelo por una molestia, y Federico Viñas, delantero charrúa, se acercó para asistirlo, pero el equipo uruguayo decidió continuar con la jugada, que culminó en el empate. Brito expresó su descontento al respecto: “Me enojó un poco lo que hicieron. Bielsa nos enseñó a tener fair play.”








