Kiguel destaca que una de las principales inquietudes sobre la economía está vinculada al nivel de actividad y cómo la suba de tasas de 2025 ha impactado a ciertos sectores como la industria, la construcción, el comercio y las pequeñas y medianas empresas. Según su análisis, “eso aceleró los tiempos y le pegó al consumo. Comenzó a afectar a los bancos en la calidad del crédito. La cartera irregular subió muchísimo y a partir de ahí tuviste un momento en que la economía se frenó mucho más. Y esa economía que se frenó a finales del año pasado no logró repuntar”.
Al abordar el escenario para este año, Kiguel comenta: “Podría revertirse, pero no hay un escenario de recuperación o rebote fuerte. Lo de 2024 fue un rebote fuerte, que el presidente lo caracterizó como ‘pedo de buzo’, fueron realmente unos meses muy buenos. Esta levantada requiere más, porque el crédito ya no está subiendo mucho. Los bancos tienen un incentivo a prestar, porque la tasa de interés bajó, y creo que es una buena política económica, pero como todavía tenemos mucha cartera irregular, muchas empresas que no la están pasando bien, los bancos tienen dificultades en saber a quién prestarle. A Vaca Muerta le prestan dólares, pero al consumo masivo, las pymes y todo eso está un poco más difícil. Esto no es un cohete a la luna, es un avión a hélice que despega despacito”.
Sobre las herramientas disponibles para el Gobierno, Kiguel refiere que, en la economía tradicional, las políticas de estímulo se utilizan para hacer que la economía comience a moverse. “Tener las políticas apropiadas para el largo plazo, con reformas estructurales, equilibrio fiscal, inflación que seguramente va a bajar en los próximos meses es importante, pero diría que la economía necesita algún tipo de empujoncito para ir más rápido, y que no sea solamente tener los incentivos para invertir. Eso es política monetaria y fiscal. En lo monetario son bajas tasas de interés, que hoy las tenés, son negativas en términos reales por lo menos para los ahorristas, porque para las empresas todavía no. Y creo que el Gobierno tiene un as bajo la manga que podría usar y no generaría déficit fiscal, que es ser más creativos con el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses”.
Finalmente, sobre los mecanismos a disposición, el economista menciona que “el FGS nace como una de las peores decisiones de política económica del kirchnerismo-peronismo, que fue nacionalizar los fondos de pensión, que eran una fuente de financiamiento a largo plazo, y ayudaba a financiar la inversión”.








