El atacante campeón del Mundial de Rusia 2018 llegó a este encuentro con un dato que resalta la competencia entre ambos: Messi ha anotado 18 goles a lo largo de su trayectoria en el torneo, mientras que Mbappé lo persigue con 16, cifra que coincide con la del alemán Miroslav Klose, ya retirado. En esta edición, el argentino ha marcado cinco goles, y el francés, cuatro.
Mbappé anotó un doblete frente a Irak, lo que también marcó su partido número 100 con la selección nacional. Horas antes, Messi había logrado dos tantos, convirtiéndose en el máximo anotador histórico de los Mundiales.
El delantero galo fue claro al explicar por qué no toma como referencia inmediata los logros del capitán argentino: “Leo siempre marca. Siempre lo ha hecho, marcar. Siempre lo hará. Si me centrara en ver lo que hace Leo, tendría que esforzarme aún más”, afirmó en la zona mixta del estadio Lincoln Financial Field de Filadelfia.
El jugador insistió en su enfoque, revelando que no está pendiente de lo que hace Messi: “Así que no me fijo en lo que hace para nada. Solo pienso en ayudar a mi equipo”.
La comparación con Messi surge en un contexto particular: el argentino acababa de alcanzar el primer puesto en la tabla de goleadores históricos de Mundiales, mientras que Mbappé se mantenía a solo dos goles de esa marca. Sin embargo, el francés dejó en claro que no considera esta competencia estadística como el eje de su actuación en el torneo.
El jugador francés también relacionó sus declaraciones con su rendimiento durante el inicio del Mundial. Francia ha ganado sus dos primeros partidos, y en ambos, Mbappé ha anotado dos goles, secuencia que él mismo relacionó con su estado físico y mental al llegar al torneo. “Me siento muy bien. Todo el mundo sabe que el Mundial para un jugador es un objetivo importante”, comentó el futbolista del Real Madrid, quien también recordó su proceso antes de este evento: “He intentado hacer la mejor temporada posible con el Real Madrid, tuve una lesión importante en enero. Después volví de la mejor manera posible a nivel físico y mental y he intentado llegar aquí en buenas condiciones”.
Sobre la interrupción del partido debido a una tormenta en Filadelfia, Mbappé describió el impacto que tuvo en el equipo. El encuentro estuvo parado durante más de dos horas, lo que, según su relato, afectó tanto la carga emocional como la concentración del plantel. “Ha sido una noche muy larga. Pasó mucho tiempo, a nivel emocional y también con muchos nervios. Es difícil porque teníamos que mantenernos concentrados, teníamos que estar presentes en el vestuario”, expresó.
Luego explicó el tiempo de espera y sus implicaciones para el equipo durante el encuentro: “Fueron hora y media, casi dos horas, en el vestuario. Mantenerse concentrado es muy difícil. Exige mucho. Hicimos un gran esfuerzo para tratar de seguir involucrados. Es complicado, pero al final, cumplimos con nuestro objetivo”.
Por otra parte, su entrenador, Didier Deschamps, tuvo que abandonar la concentración por el fallecimiento de su madre y regresó a Francia. Su equipo, ya clasificado para los 16avos de final, será dirigido por su asistente técnico, Guy Stéphan, en la última fecha del Grupo I ante Noruega, donde se enfrentará a Erling Haaland este viernes a las 16:00.








