Alrededor de las 14.30, la sesión convocada por los bloques de Unión por la Patria, FIT, Coalición Cívica y una parte de Provincias Unidas fracasó en su intento de avanzar con una propuesta de interpelación y posible moción de censura contra Adorni. A pesar de que los organizadores contaron con apoyos adicionales, como la participación de Elijo Catamarca, Adelante Buenos Aires, Coherencia y Encuentro Federal, la oposición sólo logró reunir 117 diputados, es decir, 12 menos de los 129 requeridos para activar la sesión. Sin embargo, hubo críticas en el recinto, donde algunos diputados manifestaron su descontento hacia Adorni.
La ausencia de los diputados alineados con los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Martín Llaryora (Córdoba), Alfredo Cornejo (Mendoza), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones) y Gustavo Sáenz (Salta) resultó determinante. Estos gobernadores, junto con el PRO, jugaron un papel crucial en el fracaso de la sesión.
A esta situación se sumó la falta de asistencia del PRO y el MID en el recinto, lo que permitió a Menem marcar una victoria, haciendo que Adorni, mientras enfrenta una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, pueda permanecer más tiempo en su cargo.
El colapso de la sesión se debió, en gran parte, al pacto que Menem logró establecer con los bloques del PRO y de la UCR, dirigidos por Cristian Ritondo y Pamela Verasay, respectivamente. El lunes, Menem convocó a una reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Nicolás Mayoraz, para el próximo martes.
El propósito de dicha reunión es examinar todos los proyectos que están en contra de Adorni. Esto otorgó una excusa conveniente a los aliados, liderados por el PRO y la UCR, para evitar la sesión de este martes.
Los impulsores de la interpelación ya esperaban que no contarían con los votos necesarios para proceder








