Durante la segunda jornada de debate del Presupuesto 2027, el secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, presentó su postura en la Comisión de Presupuesto, abogando por la reforma laboral y el impulso de los trabajos autónomos. Cordero, el último referente confirmado por el bloque de La Libertad Avanza para argumentar a favor del proyecto del Ejecutivo, ofreció una exposición que se extendió por más de cuatro horas. Sin embargo, su alocución se caracterizó por abordar, según la oposición, temas reiterativos y una escasa interacción con las preguntas formuladas por los legisladores, repitiendo su postura sobre las nuevas formas de contratación.
El secretario enfatizó que el trabajo es un pilar fundamental para la inserción social y la libertad, y defendió la necesidad de transformar el sistema laboral para facilitar que los individuos accedan al empleo y generen ingresos de manera independiente. En este contexto, cuestionó los mecanismos existentes que, según él, desincentivan la incorporación laboral, argumentando que quienes logran empleo suelen perder beneficios sociales. En su perspectiva, la asistencia que no estimula la autonomía puede convertir a las personas en “rehenes” de un sistema, impidiendo que se sostengan económicamente con su propio esfuerzo.
Cordero aseveró que el programa Potenciar Trabajo excluía a quienes recibían sus beneficios del ámbito del empleo formal, ya que al comenzar a trabajar, perdían dicha asistencia. Además, puntualizó que ese esquema no contempla a estas personas como desocupadas. Según su análisis, cerca de 950.000 individuos fueron integrados al mercado laboral, aunque esto no se refleja en la tasa de desempleo, dado que, según explicó, estas personas antes se encontraban fuera del sistema y ahora acceden a un ingreso a través del programa Volver al Trabajo.
El enfoque laboral, según el funcionario, debe reconocer que “no todos quieren trabajar en relación de dependencia ni poner su tiempo bajo la dirección de un empleador”. En su presentación, destacó opciones como el trabajo autónomo, el monotributo y los emprendimientos con colaboradores. También mencionó que los trabajadores independientes no hacen aportes a los sindicatos y anticipó que este modelo podría enfrentarse a críticas. Sin embargo, reafirmó que la intención del gobierno es que todas las modalidades laborales sean sostenibles.
Cordero defendió al monotributo como una figura formal que ofrece acceso a la seguridad social y la salud. Instó a quienes trabajan por cuenta propia a registrarse, subrayando que la regularización los integra al mercado laboral. En otra parte de su discurso, el secretario aseguró que el Gobierno pretende eliminar las inquietudes de los empleadores, de manera que puedan contratar personal sin temor a que esa relación laboral derive en litigios que pongan en riesgo la continuidad de sus empresas.
En cuanto a los acuerdos salariales, Cordero destacó la importancia de que estos mantengan los puestos de trabajo y eviten que los incrementos se traduzcan en un aumento de precios. Defendió la idea de que “los salarios superen a la inflación, pero sin que los aumentos sirvan como justificación para encarecer bienes y servicios”. También propuso que las negociaciones salariales se realicen por actividad, región y empresa, enfatizando que el salario mínimo real debe surgir de convenios colectivos consensuados entre las partes, reconociendo el papel vital que juegan los sindicatos en estas negociaciones.
Además, indicó que se busca implementar acuerdos que sean aplicables a nivel nacional sin provocar desvinculaciones. Explicó que las empresas con capacidad podrían adoptar un salario dinámico sin que ello represente una carga que ponga en riesgo su viabilidad.
Cordero justificó el FAL como una herramienta que facilita la negociación entre empleadores y trabajadores para abordar determinadas situaciones. Aseguró que este marco permitiría el pago de indemnizaciones incluso en compañías que enfrentan dificultades económicas. También se refirió a la posibilidad de abonar viáticos sin cargas, atribuyendo esta medida a la legislación de modernización. Hizo un llamado a utilizar los instrumentos disponibles y rechazó lo que consideró “banderas de fantasmas” en torno a estas iniciativas.
Señaló que los sistemas de seguridad social se financian globalmente a través de aportes de trabajadores e impuestos, e informó que el Gobierno está realizando estudios sobre el impacto de la inteligencia artificial generativa en el entorno laboral. Al final de la reunión, ante la consulta de una diputada sobre la ampliación de licencias parentales y el acceso de los monotributistas a asignaciones, Cordero respondió que no se elevará el piso por ley y que esas resoluciones deben ser negociadas entre los privados.
Sobre la pregunta referida a la exigencia para que las empresas de plataformas abonen el seguro de accidentes de trabajo, Cordero mencionó que, aunque la reforma establece que los repartidores son trabajadores independientes, si logran comprobar en la Justicia que el algoritmo organiza su trabajo, podrían enfrentar problemáticas judiciales.








