La provincia de Tierra del Fuego expresó su rechazo ante la llegada a su puerto de un buque petrolero británico, un hecho prohibido por la legislación debido al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. El gobierno provincial responsabilizó al Gobierno nacional por esta “inadmisible” actividad naval.
El buque en cuestión, conocido como VS Promise, es de bandera británica y se dedica al transporte de crudo. El día de ayer, estuvo amarrado en el puerto de Ushuaia, propiedad de la provincia, aunque actualmente la terminal es administrada por el gobierno nacional desde enero pasado. Este punto geográfico es extremadamente sensible, ya que las Islas Malvinas, que permanecen bajo dominio británico, son parte del territorio fueguino. La legislación vigente prohíbe cualquier actividad que fortalezca la posición del Reino Unido en esta disputa de soberanía.
A través de un comunicado emitido por el gobernador Gustavo Melella, Tierra del Fuego manifestó que “repudia y rechaza enérgicamente la operación de un buque petrolero de bandera del Reino Unido” en Ushuaia, denunciando que esto ocurre en un puerto actualmente ajeno a su administración debido a la intervención del Gobierno nacional a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
El comunicado enfatizó: “Es inadmisible que, mientras el Reino Unido mantiene la ocupación ilegítima de una porción de nuestro territorio, una embarcación británica opere en el puerto de la capital provincial, los cuales pertenecen a nuestra jurisdicción según la Constitución Nacional y Provincial.”
Bajo ese contexto, Tierra del Fuego exigió al presidente Javier Milei que informe “de manera inmediata y pública” los criterios que llevaron a autorizar la operación del buque en Ushuaia, en un proceso judicial que aún está pendiente de resolución.
Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Relaciones Internacionales de la provincia, catalogó la presencia del buque británico como un evento sin precedentes. “No hay antecedentes de estas características”, afirmó en declaraciones. “Es un petrolero que aparentemente procedía de río Cullen con destino a Estados Unidos. Es una situación alarmante, ya que la legislación desalienta cualquier actividad económica que pueda beneficiar a Malvinas,” agregó.
Dachary subrayó que este episodio no es un hecho aislado en la política exterior del gobierno actual. Recordó que el presidente Milei llegó a Tierra del Fuego junto a la comandante del Comando Sur de Estados Unidos y ofreció establecer una base de operaciones para ese país. Además, mencionó la reciente llegada de un buque de guerra británico a aguas jurisdiccionales fueguinas.
“Existen numerosas situaciones que comprometen nuestra soberanía, y hemos llegado a este extremo de permitir que un buque británico transporte petróleo desde el puerto de Ushuaia”, criticó en dirección a la Casa Rosada. “Sabíamos que la elección de un presidente admirador de Margaret Thatcher podría tener consecuencias negativas, pero no imaginábamos una entrega de esta magnitud.”
Argumentó que episodios como este evidencian que, por la ocupación británica en Malvinas, Tierra del Fuego “es saqueada en sus recursos naturales, principalmente en pesca—que representa el 55% de nuestra economía—y más gravemente, en la explotación petrolera que inició hace dos años, alterando nuestra ecuación económica.”
“No queremos eufemismos, somos una provincia invadida”, subrayó.
Frente a la llegada de la nave británica, el gobierno de Tierra del Fuego insistió en la “finalización de la intervención y la pronta devolución a la provincia de la administración de su puerto, sin descartar acciones judiciales contra lo que consideran una medida ilegítima que atenta contra su autonomía.”
Añadieron que Tierra del Fuego no permanecerá indiferente ante decisiones unilaterales del gobierno central que pongan en riesgo sus competencias, recursos e intereses estratégicos en el Atlántico Sur.
Dachary además mencionó que el puerto de Ushuaia es uno de los mejores del mundo y que no existía justificación para su intervención. “Comienza a revelarse la lógica detrás de esta intervención”, apuntó, al referirse al caso del buque VS Promise.
De acuerdo con información de seguimiento marítimo, el VS Promise estuvo en la terminal Río Cullen, ubicada en la zona norte de Tierra del Fuego, donde cargó crudo antes de dirigirse a Ushuaia. Se desconoce su destino final y qué petrolera local contrató sus servicios, pero se llevará a cabo una investigación al respecto, aseguró Dachary.
Río Cullen está situada en la costa atlántica fueguina y es una instalación especializada en la producción de hidrocarburos, operando bajo la gestión de Total Austral, parte de TotalEnergies.
Tras la declaración de la provincia, el buque partió de Ushuaia poco después de la medianoche de este martes, navegando por el canal Beagle hacia el Paso Picton, luego de pasar la Isla Gable y las comunidades de Puerto Almanza y Puerto Williams.







