La propuesta, que se gestó hace más de un año por parte del consulado argentino, a cargo de Gerardo Díaz Bartolomé, fue respaldada por varios legisladores del Concejo Municipal. La elección de esta ubicación coincide con el sitio del edificio del consulado, ubicado entre las avenidas 5ta y 6ta.
La resolución del gobierno local destaca que esta medida “honra los profundos lazos entre Argentina y Nueva York, celebra la dinámica comunidad argentina en la ciudad y reconoce la presencia duradera del Consulado, una puerta hacia la amistad, las artes y la cooperación internacional”.
Es poco común en Nueva York encontrar calles que lleven el nombre de un país. Existen algunos ejemplos, como la 6ta Avenida, que es conocida también como la Avenida de las Américas, y otras calles que evocan a regiones como Little Brazil, Little Spain o Little Korea. Por ello, la inauguración de “Argentina Way” tiene un significado especial para la comunidad argentina y para la ciudad en general.
En una de las zonas más exclusivas de Manhattan, rodeado de tiendas emblemáticas como Gucci y Prada, y frente a la Trump Tower, Quirno formalizó la nueva denominación (que coexistirá con la original) y expresó: “Pocos tributos tienen un significado mayor que ver el nombre de Argentina escrito en la geografía de una ciudad que ha contribuido a moldear el mundo moderno. Es un gesto de reconocimiento por parte de Nueva York y un reflejo de los sólidos lazos que unen a nuestros países”.
A su lado se encontraban la representante del Departamento de Estado, Kathy Eagen, la concejal Virginia Maloney —quien junto al concejal retirado Keith Powers promovió la iniciativa— y miembros de la comunidad argentina que se reunieron al caer la tarde en la esquina de Manhattan.
“El lugar seleccionado para Argentina Way es de gran significado. Muy cerca se halla nuestro Consulado, en un edificio que ha apoyado a nuestro país durante casi ocho décadas. Desde 1947, ese consulado en la calle 56 ha sido una puerta para los argentinos en Nueva York, un símbolo para nuestra comunidad y un centro para servicios consulares, cultura, turismo, inversión y comercio”, añadió el canciller.
Quirno mencionó que la designación de la calle se da en un “momento crucial para la relación entre Argentina y Estados Unidos”, y destacó que “para el presidente Milei, la alianza estratégica con Estados Unidos es una de las prioridades fundamentales de la política exterior argentina”.
Según el último censo estadounidense, en el estado de Nueva York residen alrededor de 27.000 argentinos, la mayoría de los cuales se encuentra en la Gran Manzana. El canciller compartió también su propia experiencia en la ciudad, donde vivió varios años debido a su trabajo en JPMorgan.
“Para mí, esta ceremonia tiene un significado personal. Nueva York fue mi hogar durante muchos años. Construí parte de mi vida profesional aquí. Mi familia y yo éramos parte de la comunidad argentina de esta ciudad. Al igual que muchos argentinos, forjamos amistades, encontramos oportunidades, tuvimos aspiraciones y descubrimos que Nueva York tiene un asombroso talento para desafiar a las personas y transformarlas”.
“Sé lo que significa recorrer estas calles con Argentina en el corazón. Ver nuestra bandera en el extranjero y sentir la distancia puede intensificar el sentido de pertenencia. Esa experiencia deja una marca perdurable. Aumenta el aprecio por el país y refuerza el deseo de representarlo con dignidad”, agregó.
“Esta noche hemos develado más que un cartel. Afirmamos un lazo entre dos naciones, un puente entre dos comunidades y una promesa sobre la Argentina que aspiramos a construir”. “Hoy, Argentina Way ha ocupado su lugar en la geografía de Nueva York, pero lo esencial es que se convierte en parte de la identidad de la ciudad. Un legado forjado por generaciones que cruzaron océanos, buscaron oportunidades y ampliaron sus horizontes”, concluyó el canciller.








