De acuerdo con las autoridades monetarias, de los $24,4 billones transferidos, $6 billones quedarán en la cuenta del Tesoro en el BCRA, mientras que los restantes $18,4 billones se utilizarán para la recompra de Letras Intransferibles. Estas letras son un activo del Banco Central y, según el Ministerio de Economía, poseen un valor nominal original de 21.700 millones de dólares. El Gobierno ha detallado que esta operación permitirá reducir la deuda bruta del Tesoro Nacional en aproximadamente un 3,3% del Producto Interno Bruto (PIB).
“No es monetariamente expansivo porque los pesos van a la cuenta del Tesoro en el BCRA (entonces no hay efecto monetario). Y esos pesos solo se van a usar exclusivamente para cancelar deuda en pesos o en dólares”, indicó una fuente del Ministerio de Economía.
El economista Fausto Spotorno analizó las consecuencias de esta transferencia de fondos, destacando que los $6 billones que ingresen al Tesoro quedarán en la cuenta del Banco Central, listos para su uso, ya que el Gobierno mantiene una política de emisión cero. Se prevé que estos fondos se destinen mayormente a la adquisición de dólares y al pago de vencimientos próximos.
Spotorno aclaró que si el Tesoro opta por comprar reservas al BCRA para cubrir su deuda, no habrá emisión monetaria, ya que los recursos permanecerán en el circuito del Banco Central. Según datos oficiales, los compromisos de capital para mayo se elevan a USD 219 millones (USD 29 millones al BIRF, USD 166 millones al BID y USD 24 millones a otros organismos), mientras que en junio esos compromisos llegan a USD 117 millones (USD 43 millones al BIRF, USD 20 millones al BID y USD 54 millones a otras entidades). En total, las obligaciones de capital a saldar durante mayo y junio suman 336 millones de dólares.
En términos de intereses, los pagos en mayo se estiman en USD 971 millones (USD 30 millones al BIRF, USD 156 millones al BID, USD 751 millones al FMI y USD 33 millones a otros acreedores), mientras que para junio, el desembolso proyectado es de USD 144 millones (USD 85 millones al BIRF, USD 30 millones al BID y USD 29 millones a otros organismos), lo que totaliza USD 1.115 millones en intereses para el bimestre. Así, la demanda de divisas para cumplir con los compromisos externos de mayo a junio asciende a USD 1.451 millones, sin contar otros pagos menores.
Con este contexto, el Tesoro podría utilizar los pesos generados por el superávit.








