Los reclamos de niños a padres, tíos y abuelos, junto con la indignación por las dificultades para obtener álbumes y figuritas del próximo Mundial de Fútbol, están creando un ambiente de presión social. Se han compartido numerosas anécdotas sobre aquellos que han tenido éxito en conseguir estos artículos codiciados y quienes aún no lo han logrado. Esto, en mi opinión, puede considerarse una ‘fiesta total’, un evento que despierta fervor en torno al Mundial, salvo por los episodios de violencia. ¿Qué lecciones pueden aportar los principios del análisis económico para comprender este fenómeno y prever lo que podría suceder? Para profundizar en esta cuestión, entrevisté a José Encarnación, un economista filipino de notable trayectoria (1928 – 1998), quien estudió en la Universidad de Filipinas y en Princeton, donde también se desempeñó como profesor. John Maynard Keynes propuso que cada departamento de economía debería contar con un teórico destacado para guiar a estudiantes e investigadores desde una perspectiva analítica y metodológica. Richard Holley destacó que Encarnación era una figura clave en la Universidad de Filipinas. José se identificaba como un demócrata convencido y crítico de los regímenes totalitarios, lo que le generó problemas durante los 14 años de ley marcial en su país iniciada en 1972. En 1996, Emmanuel S. De Dios y Raúl V. Fabella publicaron un libro de ensayos en honor a su trabajo. – ¿Cuál es la razón por la que los economistas lo recuerdan? – Mi investigación teórica se enfocó en entender el comportamiento del consumidor a través de preferencias lexicográficas. Esto se refleja, por ejemplo, en el orden alfabético: un apellido que inicia con A siempre aparecerá antes que uno que empieza con B, independientemente de las letras que lo sigan. Como mencionó el profesor Day en el libro de ensayos publicado en mi honor, casi en solitario mantuve activo este campo de estudio, que es significativo y frecuentemente pasado por alto por la profesión. En total, redacté más de 70 monografías que abarcan micro y macroeconomía, econometría, población, planificación económica, moneda y finanzas, así como educación y empleo. Fui el primer economista filipino en ver sus trabajos publicados en revistas técnicas de renombre internacional. – ¿Estamos ante un fenómeno exclusivo de Argentina, o tiene una dimensión global? – La realidad probablemente se sitúa en un punto intermedio. Es probable que en países como Brasil, Japón y México, los niños también recojan figuritas, aunque no estoy convencido de que sea un fenómeno universal. De todas maneras, el análisis económico se puede aplicar en todos los países donde la ‘vida’ parece depender de la adquisición y eventual intercambio de figuritas. – Adelante. – Empecemos por la demanda. Este es un fenómeno transitorio, ya que el interés por las figuritas disminuirá drásticamente una vez finalizado el Mundial. Sin embargo, la cuestión radica en la intensidad de esa demanda. ¿Cuántos álbumes y figuritas se adquirirán? Es complicado de determinar. – Existe una historia detrás de esto, y merece atención.








