La proyección de inflación para el mes de abril se sitúa por debajo del 3%, de acuerdo con los relevamientos de diversas consultoras privadas, lo cual implicaría una desaceleración en comparación con el 3,4% registrado en marzo. Este dato es coherente con las estimaciones que el Gobierno nacional había manifestado tras la publicación del índice de costo de vida del mes anterior y, de confirmarse, pondría fin a una serie de diez meses consecutivos de incrementos en los precios.
El informe más reciente de la consultora LCG indica que el rubro alimentos experimentó un incremento del 1,4% durante la tercera semana de abril; no obstante, este avance se compensa parcialmente con la disminución del 0,4% observada en la primera semana y el aumento del 0,5% de la segunda. En el acumulado de las últimas cuatro semanas, los alimentos registran un alza del 1,5%, una cifra notablemente más moderada que la de meses precedentes.
Por su parte, Econviews calculó un promedio de 1,6% para alimentos y bebidas en supermercados en el transcurso de las últimas cuatro semanas. En tanto, Eco Go proyecta una inflación mensual en torno al 2,3% con datos a mediados de abril, una estimación que también sugiere una desaceleración significativa respecto al dato de marzo.
Desaceleración de alimentos, ¿implicará una reducción de la inflación?
Desde las consultoras se advierte que la moderación en el rubro alimentos no significa que el resto de las categorías estén cediendo al mismo ritmo. «Abril se caracteriza por la desaceleración en alimentos, lo que contribuye a compensar la inercia que mantienen otros rubros. Más allá del congelamiento de combustibles, aún persiste el arrastre estadístico del 8% heredado de marzo, sumado a la presión estacional que todavía exhibe indumentaria a causa del cambio de temporada», señalaron fuentes de una de las firmas consultadas.
Inflación 2026
El inicio del año 2026 mostró una inflación que se mantuvo en niveles elevados durante los primeros meses. En enero, el índice se ubicó alrededor del 2,9%; en febrero, cedió ligeramente al 2,4%; sin embargo, en marzo volvió a acelerarse hasta el 3,4%, impulsada principalmente por los ajustes tarifarios en transporte y energía y por el comienzo del ciclo lectivo, que elevó el rubro educación por encima del 8% en ese mes.
Entre las categorías que ejercieron mayor presión sobre el índice en lo que va del año se destacan educación, con aumentos que oscilan entre el 8% y el 12% en distintas mediciones según el mes, seguida por transporte y comunicaciones, impulsada por los incrementos en combustibles y tarifas de transporte público. Vivienda y servicios públicos también acumularon subas significativas debido a los ajustes en electricidad, gas y agua, mientras que indumentaria mantiene presión estacional en abril por el cambio a la temporada invernal.
De confirmarse la proyección por debajo del 3% para abril, la inflación acumulada en el primer cuatrimestre de 2026 se situaría en torno al 12%, una cifra que el Gobierno presenta como evidencia de la desaceleración gradual del proceso inflacionario. No obstante, los analistas alertan que la consolidación de esta tendencia dependerá de la evolución de las tarifas, los combustibles y la dinámica del tipo de cambio en los meses restantes del año.








