Manzur sube la presión sobre los ministros e implementó un tablero de control para monitorear la gestión

Verticalista y metódico, apenas aterrizó en la Casa Rosada Juan Manzur le avisó al presidente Alberto Fernández que no modificaría su impronta y dispuso dos medidas: acelerar los procesos internos y hacer un seguimiento más detallado del trabajo del gabinete. Tras atravesar los primeros 40 días, el jefe de Gabinete implementó un “tablero de control” para asegurar avances en la gestión de cada uno de los 20 ministerios a su cargo.

En la próxima reunión de gabinete que encabezará el miércoles, desde las 7.30, pedirá resultados y llevará la «botonera» para seguir los avances del proceso de metas y de la gestión. “Ya les pidió informes a varios ministros”, anticiparon cerca del ministro coordinador, que impuso una nueva dinámica de trabajo en la Casa Rosada que comienza a las 7 de la mañana.  

Al igual que durante el gobierno de Mauricio Macri y a diferencia del estilo radial de la administración que llevó adelante el presidente Alberto Fernández con su antecesor, Santiago Cafiero, Manzur busca implementar un modelo más a tono con su perfil. El encargado de la implementación del tablero de control es el vicejefe de Gabinete, Jorge Neme.

No cumplir los objetivos no implicará una sanción, pero sí un llamado de atención. Cerca de Manzur apuntan a que, durante una primera etapa los ministros se acostumbren al nuevo esquema. Para eso, además de las reuniones de gabinete mantiene encuentros mano a mano.

“Hasta ahora habló Manzur, ahora tienen que empezar a hablar los ministros”, dijeron cerca del ministro coordinador, quien hoy recibió en su despacho al secretario general de la CGT, Héctor Daer.

El jefe de Gabinete ya conocía a todos los ministros. Con alguno, incluso, tiene una amistad de años. “Todos respondieron”, fue la sentencia que hicieron fuentes de la Jefatura de Gabinete. Pese a la mayor exigencia, cerca de Manzur evitan hablar de un nuevo recambio de figuras tras las elecciones del 14 de noviembre.

Si bien “cada tanto hace falta oxigenar un poquito y relanzar la gestión”, en charlas privadas el gobernador de Tucumán en uso de licencia se desentiende de esa cuestión. “Es decisión del Presidente”, explicó una fuente con despacho en la Casa Rosada que conoce el pensamiento íntimo del ahora funcionario nacional.

Su llegada el gabinete nacional es celebrada por algunos de los ministros. “Le dio otra velocidad”, describió uno de los funcionarios que amagó con irse del gobierno nacional después del terremoto electoral de las PASO.

Aunque mantendrá la presión elevada, Manzur reconoce que el equipo que acompaña al Presidente desde hace casi dos años estuvo sujeto a un escenario impensado, como lo es la pandemia. “Son todos compañeros y compañeros que saben de sus temas. Es muy difícil poner de uno a 10 decir cómo están. Venimos de vivir momentos difíciles”, explicaron cerca del ministro coordinador. 

Su principal misión es que las decisiones que se toman se instrumenten en el territorio. “Si no son buenas intenciones que no se traducen en tiempo y forma”, agregó uno de los exégetas del tucumano.

La última reunión de gabinete fue el 6 de octubre. Ese día, con el jefe del Estado al frente, se hizo un repaso sobre la actividad de cada ministerio. Ahora, casi un mes después volverán a verse mientras el Presidente regresa de Europa donde viajó para participar de la cumbre del G20 y un encuentro sobre cambio climático en Escocia. El 3 de noviembre todos deberán rendir examen frente a Manzur salvo aquellos que viajaron junto con el mandatario: Martín Guzmán (Economía), Santiago Cafiero (Relaciones Exteriores), Juan Cabandié (Medio Ambiente) y los secretarios Julio Vitobello (Presidencia) y Gustavo Beliz (Asuntos Estratégicos).