Elecciones 2021: tras el crimen del kiosquero el Gobierno tiñe de austero el acto de cierre de campaña

El asesinato deRoberto Sabo no solo golpea al Frente de Todos a tan solo días de las elecciones legislativas sino que obliga a imprimir cambios en el discurso de sus candidatos y en el acto de cierre de campaña del espacio, que se preveía multitudinario y festivo y que ahora podría tener una impronta mucho más austera.

Fuentes de la Casa Rosada aseguran que el cierre sigue firme aunque por estas horas se analizan cambios en su estética: se planeaba un acto nacional, con fuerte presencia de gobernadores y funcionarios y ahora todo estaría orientado a la provincia de Buenos Aires. “Será más austero, no hay clima festivo. El caso pegó fuerte en la sociedad”, reconoce un funcionario cercano a Alberto Fernández.

En este sentido, otro elemento suma presión al oficialismo: Juntos anunció la suspensión de un acto de cierre de campaña que iba a desarrollarse en Remedios de Escalada, en la tercera sección electoral. Para el oficialismo surge entonces un interrogante: ¿Cómo realizar un acto festivo si la oposición muestra cautela ante un crimen que conmovió a la sociedad? Esa es la cuestión que la Casa Rosada intenta resolver por estas horas.

De esta manera el Frente de Todos encara un sprint final de campaña tormentoso, con la problemática de la inseguridad al tope de las preocupaciones del electorado bonaerense y un caso que despertó bronca e indignación en buena parte de los habitantes de la provincia de Buenos Aires.

Por ahora Alberto Fernández no modificó su agenda de campaña y planea este miércoles volver a realizar una recorrida por el conurbano. Al Presidente y sus principales colaboradores les interesa particularmente la primera y tercera sección electoral y los 2 millones de electores de la Provincia que no fueron a votar en las PASO y que sí podrían concurrir a las urnas el próximo domingo. Para captar estos votos la Casa Rosada propuso una agenda positiva, orquestada por el consultor Antoni Gutiérrez Rubí, que planteó la necesidad de mostrar gestión, bajar al territorio y escuchar las demandas del electorado y reducir las críticas hacia el macrismo.

Se espera que el Presidente Alberto Fernández mantenga la centralidad en el tramo final de la campaña y que, ante las chances de que Cristina Kirchner se ausente en el cierre de campaña, sea el único orador del acto en Merlo. Son cuestiones que aún están en plena etapa de definición. Por estas horas la Vicepresidenta se recupera de su intervención quirúrgica. El objetivo de la Casa Rosada es mostrar unidad de cara al electorado, por lo que la posible ausencia de la exmandataria no es un dato menor.

La pelea por los 2 millones de electores que no votaron en las PASO

En el Gobierno persiguen un objetivo claro: ir detrás de los 2 millones de electores que no se hicieron presente en las PASO y que se espera concurran a las urnas en noviembre. Se trata de un importante caudal de votos que se ubica en buena medida en el primer y tercer cordón electoral y que provocó que tanto el oficialismo como la oposición movieran sus fichas hacia ese territorio para intentar convencer a los indecisos y fidelizar el voto propio.

En las últimas semanas el Gobierno les ordenó a sus candidatos y ministros que bajen al territorio y caminen los barrios. Hurlingham, Merlo, Morón, José C Paz, Malvinas Argentinas, Quilmes, entre otros, fueron solo algunos de los distritos elegidos para llevar a cabo recorridas y charlas con los vecinos. La idea era escuchar y mostrar cercanía con el electorado, que tiene entre sus principales preocupaciones a la falta de empleo, la alta inflación y la inseguridad.

Esta modalidad, de mayor cercanía con el electorado, fue una de las recomendaciones de Antoni Gutiérrez Rubí, que se sumó a la campaña del Frente de Todos tras la derrota en las PASO. El asesor catalán es el ideólogo de “Sí”, una estrategia que consiste en mostrar gestión, una agenda positiva y dejar atrás las fuertes críticas hacia el macrismo.

Inflación e inseguridad, las dos demandas clave en el conurbano

En estas recorridas por el conurbano los candidatos se encuentran con reclamos ya conocidos: más trabajo, controlar la inflación y el problema de la inseguridad. En el seno del oficialismo creen que las dos primeras son los principales motivos por los que el Gobierno perdió en septiembre y es por esto que la Casa Rosada trasladó a la campaña la bandera del control de precios como uno de sus principales caballitos de batalla. La idea no solamente es evitar que la suba de precios erosione aún más el bolsillo de los votantes sino demostrar que la cuestión es una prioridad para el Presidente y su equipo de trabajo.

En este contexto en la Casa Rosada se entremezclan los discursos de optimismo de los que sostienen que el Frente de Todos incrementará su caudal de votos en noviembre y los que sostienen que el resultado es irreversible.

La Cámara de Diputados conmemoró los 30 años de la Ley de Cupo Femenino

Es la primera ley que estableció un piso mínimo del 30% de representación de mujeres en las listas partidarias para cargos electivos, para acceder a las bancas del Congreso.

Con un acto en el Salón de los Pasos Perdidos, la Cámara baja, que preside Sergio Massa, conmemoró los 30 años de la Ley de Cupo Femenino. El acto estuvo organizado por la Dirección General de Igualdad, el Departamento de Géneros y Diversidad Sexual, y la Dirección General de Cultura, y contó con la participación de las protagonistas de aquel hito legislativo.

El 6 y 7 de noviembre de 1991, con 140 votos a favor, 7 en contra y 3 abstenciones, fue sancionada la Ley 24.012 de “cuotas” o de “cupo femenino», lo que permitió un avance en la conquista de derechos políticos de las mujeres.

Según relatos de las protagonistas, “desde las 9 de la mañana ya había mujeres rondando el palacio. Las galerías del recinto estaban repletas de activistas de partidos políticos y organizaciones de distintos rincones del país. El Congreso estaba tomado por mujeres, y las calles también”.

En conmemoración a los 30 años de ese hecho histórico, en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara baja, las exlegisladoras homenajeadas fueron Norma Allegrone, Marcela Durrieu, Virginia  Franganillo, Silvia Gallego, Liliana  Gurdulich, Juliana Marino, Cristina Zuccardi, Irma Roy, María Teresa Morini, Florentina Gómez Miranda, Ángela Sureda, Mabel Marelli, entre otras. Sobre el inicio del acto, hijas y nietas de las protagonistas del cupo recrearon sobre el escenario los discursos de la sanción de esa ley, además se pudieron ver recopilaciones de archivos audiovisuales, cuadros y fotografías de ese momento.

En la ceremonia, Norma Allegrone recordó con una anécdota: “Con un conjunto de mujeres justicialistas y radicales dijimos ‘vamos a jugarnos el todo por el todo’. Recorríamos los despachos de todos, algunos nos cerraban las puertas, otros se escondían, pero finalmente pudimos votar la ley. En el Congreso, las mujeres colmaron las galerías y se juntaron por primera vez las mujeres de organizaciones no gubernamentales”.

“El cupo fue un hito en la historia de las mujeres porque eso desencadenó un proceso que cambió toda la estructura jurídica del país”, agregó Marcela Durrieu, quien destacó el logro de esa ley sin importar las pertenencias políticas.

En el cierre, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, dirigió una palabras de reflexión hacia los presentes: “La ley de cupo fue hija del voto femenino y fue madre de la paridad, y creo que la paridad será madre de otra incorporación de derechos a lo largo de los próximos años,  porque no caben dudas que vivimos en el siglo de las mujeres y tenemos que construir una sociedad de iguales, y eso se logra cuando cada uno de nosotros- sin importar el sexo- tiene las mismas oportunidades, las mismas responsabilidades pero los mismos derechos”.

Luego, el titular de Diputados, valoró la realización de este homenaje y la “instalación de una agenda de derechos de la mujer, sin importar la fuerza política, con mucha fuerza, con mucha vehemencia y sororidad”.

“En la Cámara de Diputados de la Nación tenemos el compromiso de recuperar, reconstruir y reconocer la historia de las mujeres que protagonizaron nuestras luchas. Queremos ponerlas en valor, y continuar el legado de conquistas de derechos”, señalaron las autoridades encargadas del homenaje.

Participaron del acto: las diputadas Silvia Lospennato, Paula Penacca, Dolores Martínez, María Rosa Martínez, Gisela Marziotta, Mónica Macha y Jimena López; Malena Galmarini, presidenta de AYSA; Bernanda Llorente, titular de Télam; Carla Pitiot, directora del BICE; Valeria Zapesochny, secretaria de Medios y Comunicación Pública de la Nación; Eduardo Cergnul, secretario Parlamentario de la Cámara de Diputados de la Nación;  familiares de las homenajeadas y autoridades de la Cámara, entre otros.

Alberto Fernández habló ante un auditorio lleno en China y pidió un “comercio más justo y equilibrado”

Días después de su primer contacto en persona con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, el presidente Alberto Fernández participó hoy de modo virtual de una actividad encabezada por su par de la República Popular China, Xi Jinping. “Debemos lograr un comercio más abierto, justo y equilibrado”, pidió el Presidente en la China International Import Expo, la feria de importaciones y exportaciones más importante del mundo que se desarrolla desde mañana y hasta el 10 de noviembre en Shanghai.

Debemos saludar con agrado la creciente recuperación del comercio internacional y realizar nuestros mayores esfuerzos para lograr un comercio más abierto, justo y equilibrado que nos acerque más a un mundo en el que nadie quede atrás”, afirmó el mandatario argentino durante su exposición, seguida por una nutrida audiencia de empresarios chinos vía teleconferencia.

En tren de elogiar a la gran potencia asiática, el Presidente afirmó que “nos une una visión común como países en desarrollo y una fuerte relación de amistad que se ve reflejada no solo en el status de Asociación Estratégica Integral que mantenemos desde el año 2014, sino también en los fructíferos casi 50 años de relaciones diplomáticas”.

“Muchas pequeñas y medianas empresas argentinas que ya exportaban sus productos a China han aprovechado las ventajas del comercio electrónico para difundir aún más sus productos y llegar a nuevos consumidores, y otras han realizado sus primeras exportaciones a ese mercado”, celebró en la misma línea.

En otro pasaje de su discurso, el jefe de Estado resaltó la importancia de “fortalecer el carácter federal de las exportaciones argentinas, generando una mayor participación de las provincias y de sus empresas”, sobre las que aseguró que “la República Popular China ha sido un gran aliado para promover esta sinergia federal”.

“La Argentina y China ya se encuentran cooperando, y estoy seguro de que el futuro solo traerá una mayor unión y beneficio mutuo para avanzar en la concreción nuestros objetivos compartidos”, concluyó Fernández.

Según informó el Gobierno en un comunicado oficial, desde hace más de una década, China es el segundo socio comercial de la Argentina, e incluso el primero durante algunos meses de 2019 y 2020. En tanto, la CIIE es organizada por el Ministerio de Comercio de ese país (MOFCOM), y su objetivo principal es brindar la posibilidad de llegar al mercado chino a más de 1.3 mil millones de consumidores de todo el mundo.

La imagen de Alberto Fernández hablando frente a un auditorio lleno en China contrasta con su último discurso en el escenario internacional, el lunes, en la cumbre de Glasgow, cuando le tocó hablar ante un salón de 150 asientos en el que solo había 20 personas.

“La crisis sanitaria de la pandemia de Covid-19 no hizo sino desnudar una crisis mucho mayor de insostenibilidad y desequilibrio que afecta al ambiente, la sociedad y la economía. Esta triple crisis amplió las brechas preexistentes, entre países y personas”, dijo en aquella ocasión el Presidente, tras agradecer especialmente por la invitación al debate sobre el cambio climático. En la delegación argentina habían minimizado esa situación, al recordar que es algo habitual, similar a lo que ocurre en las cumbres de las Naciones Unidas, donde solo los líderes de las grandes potencias hablan a sala llena.

Diputados destacaron el consenso logrado para la aprobación de leyes como la de Alivio Fiscal

Diputados del oficialismo y de la oposición destacaron la importancia del diálogo y del consenso logrado para la aprobación de diversas leyes en la última sesión, cómo la de Alivio Fiscal, que comprende la condonación de deudas a favor de entidades sin fines de lucro, cómo clubes de barrio, bibliotecas, asociaciones de bomberos y sociedades de fomento.Al respecto, el diputado de la UCR por Formosa,  Ricardo Buryaile, expresó: “Estoy seguro que es muy importante la Ley de Etiquetado Frontal, la Ley Ovina y la Ley de Oncopediatría. También fue muy importante la aprobación de los convenios internacionales, y el alivio fiscal, que es un tema que económico central”.Por su parte, el diputado del Frente de Todos Carlos Ponce, sostuvo: “Nosotros entendíamos que esta ley era muy necesaria y fue parte de un acuerdo muy amplio con la oposición. Ha habido una gran madurez política. Las propuestas de la oposición se tuvieron en cuenta y eso es muy importante también”.La ley de alivio fiscal se trata de un proyecto impulsado por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, que busca favorecer a la mayor cantidad de los contribuyentes afectados por la pandemia con el menor costo fiscal posible.

El Gobierno reflota la idea de un acuerdo para después del 14 de noviembre

El Gobierno prepara una convocatoria a empresarios, sindicalistas, gobernadores, la oposición que tenga representación legislativa y académicos para después de las elecciones. En la antesala de una probable derrota electoral, la Casa Rosada buscará avanzar con una serie de acuerdos básicos para encarar los últimos dos años de la gestión de Alberto Fernández.

El listado asoma en la hoja que aún se garabatea en los principales despachos de la Casa Rosada con el objetivo de alcanzar una agenda común que incluirá un eventual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero también temas vinculados a la producción, empleo y la educación.

“Es el momento para profundizar acuerdos y minimizar las diferencias”, explicó el Presidente a días antes de encarar la gira por Europa. En eso están de acuerdo el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, uno de los líderes del Frente de Todos que anticipó la jugada y que rechazó la oposición en medio del debate electoral.

“El 15 tenemos que gobernar, eso no cambia por la elección”, describió una altísima fuente del gobierno nacional. Los principales interlocutores del oficialismo serán el ministro coordinador, Massa y el ministro del Interior, Wado de Pedro. El llamado a construir consensos será uno de los ejes del discurso del oficialismo después del 14 de noviembre, pero siempre con la premisa de que aún restan dos años de gobierno. “Nosotros gobernamos”, aclararon desde el primer piso de Balcarce 50.

Desde el gobierno nacional entienden que no ha llegado el momento para establecer los puentes de comunicación. “En estos momentos la pirotecnia verbal se exacerba, se radicaliza. El dato objetivo es que el 14 habrá dos diputados más o dos senadores menos, pero el 15 hay que seguir gobernando”, buscó desdramatizar un gobernador con ascendencia en la toma de decisiones nacionales. A dos semanas de las elecciones, todo pasa por el tamiz electoral y el cruce de acusaciones se incrementará con el correr de las horas.

Cerca del Presidente reconocen que la grieta se profundizó en los últimos meses. En esto hay coincidencia con la oposición. Por eso, tras los comicios creen cerca de Fernández, que comenzará un tiempo de gracia que permitiría un acercamiento.

“Todos tenemos una visión clara de a dónde hay que ir. Priorizar lo que le está pasando a la gente. No podemos disociarnos de eso”, relató uno de los funcionarios más influyentes del gobierno nacional. Y agregó: “Tenemos que armar una mesa para decir que estas son las condiciones”.

Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Massa y Manzur ya hablaron de este tema. El diputado nacional incluso contó públicamente que lo debatió con el jefe del Estado y la vicepresidenta. “El Presidente tiene la decisión de hacerlo”, anticipó Massa hace dos semanas.

Con Manzur abocado de lleno a revitalizar al gabinete nacional, desde que asumió hace 40 días buscó acelerar los procesos internos e implementó un “tablero de control” para asegurar avances en la gestión de cada uno de los 20 ministerios a su cargo, el Presidente intenta ordenar, aún sin efectos positivos, la economía.

Ninguna de las medidas que se tomaron en los últimos 20 días tuvo como objetivo atacar los problemas de fondo. El mejor ejemplo fue el congelamiento de precios. En el Gobierno ya reconocieron que la medida no tendrá un efecto real, pero la justificaron por su utilidad electoral. 

“La inflación no se resuelve con esto, no funcionó nunca, pero era importante mostrar que estamos haciendo algo. Es el principal reclamo de la gente, no nos podemos quedar de brazos cruzados”, admitieron cerca del mandatario. 

Si bien nadie se anima a arrojar un resultado positivo, el Gobierno deja trascender una leve recuperación de cara a las elecciones legislativas. Recortar la distancia que le sacó Juntos por el Cambio, especialmente en la provincia de Buenos Aires, será fundamental para el relato que emanará desde las usinas del oficialismo.

En este punto, desde el comando de campaña describieron a la elección como un “termómetro” necesario, pero no definitivo. “Felizmente hubo una PASO porque el Gobierno pudo tomar la magnitud del impacto que ha tenido la pandemia”, explicaron fuentes oficiales. Lo que sacudió al oficialismo fue la diferencia, no la derrota.

“Si no somos capaces de encender el motor productivo, de generar trabajo y felicidad, entonces nos van a ganar. Pero no hay que dramatizar si perdemos”, analizó un importante funcionario con despacho en la planta baja de la Casa de Gobierno.

Lejos del espíritu de derrota que atravesó al oficialismo y se transformó en una crisis política que detonó al gabinete nacional con la intervención de Cristina Kirchner y La Cámpora, hoy el oficialismo busca mostrarse repuesto.

“Hoy la dirigencia está más motivada, está en la calle. Creo que va a haber un resultado un poco mejor. El olfato me dice que vamos a estar mejor, en una situación complicada”, sostuvo uno de los principales integrantes del Gobierno. Y añadió: “Hubo discusiones importantes, ediciones literarias y hubo cambios. Es normal y sano. Tomamos nota”.  

Manzur sube la presión sobre los ministros e implementó un tablero de control para monitorear la gestión

Verticalista y metódico, apenas aterrizó en la Casa Rosada Juan Manzur le avisó al presidente Alberto Fernández que no modificaría su impronta y dispuso dos medidas: acelerar los procesos internos y hacer un seguimiento más detallado del trabajo del gabinete. Tras atravesar los primeros 40 días, el jefe de Gabinete implementó un “tablero de control” para asegurar avances en la gestión de cada uno de los 20 ministerios a su cargo.

En la próxima reunión de gabinete que encabezará el miércoles, desde las 7.30, pedirá resultados y llevará la «botonera» para seguir los avances del proceso de metas y de la gestión. “Ya les pidió informes a varios ministros”, anticiparon cerca del ministro coordinador, que impuso una nueva dinámica de trabajo en la Casa Rosada que comienza a las 7 de la mañana.  

Al igual que durante el gobierno de Mauricio Macri y a diferencia del estilo radial de la administración que llevó adelante el presidente Alberto Fernández con su antecesor, Santiago Cafiero, Manzur busca implementar un modelo más a tono con su perfil. El encargado de la implementación del tablero de control es el vicejefe de Gabinete, Jorge Neme.

No cumplir los objetivos no implicará una sanción, pero sí un llamado de atención. Cerca de Manzur apuntan a que, durante una primera etapa los ministros se acostumbren al nuevo esquema. Para eso, además de las reuniones de gabinete mantiene encuentros mano a mano.

“Hasta ahora habló Manzur, ahora tienen que empezar a hablar los ministros”, dijeron cerca del ministro coordinador, quien hoy recibió en su despacho al secretario general de la CGT, Héctor Daer.

El jefe de Gabinete ya conocía a todos los ministros. Con alguno, incluso, tiene una amistad de años. “Todos respondieron”, fue la sentencia que hicieron fuentes de la Jefatura de Gabinete. Pese a la mayor exigencia, cerca de Manzur evitan hablar de un nuevo recambio de figuras tras las elecciones del 14 de noviembre.

Si bien “cada tanto hace falta oxigenar un poquito y relanzar la gestión”, en charlas privadas el gobernador de Tucumán en uso de licencia se desentiende de esa cuestión. “Es decisión del Presidente”, explicó una fuente con despacho en la Casa Rosada que conoce el pensamiento íntimo del ahora funcionario nacional.

Su llegada el gabinete nacional es celebrada por algunos de los ministros. “Le dio otra velocidad”, describió uno de los funcionarios que amagó con irse del gobierno nacional después del terremoto electoral de las PASO.

Aunque mantendrá la presión elevada, Manzur reconoce que el equipo que acompaña al Presidente desde hace casi dos años estuvo sujeto a un escenario impensado, como lo es la pandemia. “Son todos compañeros y compañeros que saben de sus temas. Es muy difícil poner de uno a 10 decir cómo están. Venimos de vivir momentos difíciles”, explicaron cerca del ministro coordinador. 

Su principal misión es que las decisiones que se toman se instrumenten en el territorio. “Si no son buenas intenciones que no se traducen en tiempo y forma”, agregó uno de los exégetas del tucumano.

La última reunión de gabinete fue el 6 de octubre. Ese día, con el jefe del Estado al frente, se hizo un repaso sobre la actividad de cada ministerio. Ahora, casi un mes después volverán a verse mientras el Presidente regresa de Europa donde viajó para participar de la cumbre del G20 y un encuentro sobre cambio climático en Escocia. El 3 de noviembre todos deberán rendir examen frente a Manzur salvo aquellos que viajaron junto con el mandatario: Martín Guzmán (Economía), Santiago Cafiero (Relaciones Exteriores), Juan Cabandié (Medio Ambiente) y los secretarios Julio Vitobello (Presidencia) y Gustavo Beliz (Asuntos Estratégicos).